Te amo mano

manuela

Qué foto perfecta he encotrado para esta entrada, sugerida en FB por José Dimayuga, en conmemoración del mes de la masturbación. En la gráfica, Roberto Cobo como La Manuela, de El lugar sin límites de José Donoso. La película fue de Ripstein.

 

Manual de la manuela

 

Dudé mucho en poner ese grosero título, pero es para que tod@s entiendan. Mayo es el mes de la masturbación: repasemos un “manual” básico.

Número uno. Masturbarse es un acto de felicidad, relajación, que induce al sueño, que libera endorfinas, que beneficia al sistema inmunológico, que mejora la apariencia de la piel y que ofrece bienestar. No sé qué hacen aquí leyendo en vez de estar atendiéndose en este momento.

Dos. El secreto está en la muñeca. Si no la mueves bien para ti mism@, nunca serás la popular mano amiga de nadie. La mano reina en la paja.

Tres. Porque crees que eres el rey o la reina de la manuela, no quiere decir que a donde quiera que apliques tu técnica, vas a triunfar. Si te la meneas hasta casi arrancártela o introduces dedos en forma enloquecida a tu canal vaginal, es tu bronca. No intentes eso con alguien más hasta preguntar en qué punto le gusta la fricción.

Cuatro. Juega con tus zonas de placer y usa tus dos manos activamente. Acaríciate con los diez dedos y aprovecha los dones de la naturaleza. En el caso de los hombres, el masajeo de los testículos les prepara para una eyaculación más lenta y placentera, incluso si se tocan hasta el perineo o en la zona del culo. Nadie te va a ver. En el caso de las mujeres lo mismo. Aprovechen la humedad para explorar los hoyos disponibles a un ritmo adecuado para cada uno. En el porno las damas se introducen manos y puños: no hagan esto en casa sin lubricante y práctica. Combinen estos movimientos como mejor vayan sintiendo.

Cinco. Tal es la emisión de hormonas durante la paja, que produce felicidad y alivia el estrés. Los médicos debiesen recomendar la masturbación diaria como una forma de liberar nuestra tensión. La persona que mantiene actividad sexual consigo misma le da mantenimiento a su ego.

Seis. Mantén a la mano, nunca mejor dicho, tus materiales recreativos para la paja, que en este caso sería todo lo referente a la pornografía. Muchas veces estas imágenes  por sí solas no producen los alivios orgásmicos, sino las fantasías que producen. Nuestra mente tiene mucho con qué trabajar. Cada cabeza es un universo de pornografía en sí misma.

Siete. Quienes tienen pareja sexual fija y con la cual follan cada determinado tiempo, también poseen el derecho de masturbarse cuando quieran y con la frecuencia que lo necesiten. La masturbación es un acto personal, privado y necesario. Si esta práctica interfiere en la vida sexual, habrá que negociarlo. Es una falta de consideración pajuelearse y engolosinarse con un@ mismo. El fornicio con otros, lleva a un mayor disfrute de tu “solo” de mano también.

Ocho. Masturbarse es la única forma de sabrosear en la que no se transmiten infecciones de transmisión sexual, ni el VIH-Sida, ni se embaraza nadie. Sólo mueren en algún tapete unos espermatozoides y las damas quedan con los dedos mojados. No hay daño a terceros.

Nueve. La masturbación ayuda al control de los alivios orgásmicos con la paja, en especial para los eyaculadores precoces o las mujeres con anorgasmia. Al usar nuestra mano, entrenamos a nuestra genitalia para que no se emocione tan rápido y goce.

Diez: Masturbarse es hacer el amor con la persona que más quieres en el mundo. Y como quien ama perdona siempre, como dicta el chafa lugar común, sé indulgente con tus pajas. Tómate tu tiempo y abandona todo en pos de una masturbación cómoda y goloseante de ti mism@. Con ese afán de placidez y aplicación, llegarás a ser tu propia mano maestra.

Once: Y para los encargados de educar criaturas, madres, padres, tutores y maestros. La masturbación es un acto privado y de responsabilidad hacia el propio cuerpo, es necesario responder sus preguntas sin pena y sin una necia noción de pecado que sólo ocasionará morbo. La paja nunca podrá ser administrada, acotada  o censurada, porque para atender nuestro propio cuerpo, encontraremos la ocasión a como dé lugar.

Doce. Mejora tu forma de masturbarte controlando la respiración. Exhala, inhala, mantén un poco la respiración y en el justo momento de venirte, exhala de nuevo. Súper orgasmo.

No te la arranques: elia.martinez.rodarte@gmail.com