Cuchareo como abrazo erótico

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Cucharita

Hay pocas personas que se resisten a la cucharita. Esta posición es una especie de vuelta a los orígenes. Su misterio y hermosura radica en que no importa la relación de las personas que la hagan. Lo que verdaderamente es divertido y entrañable es que siempre hay un lazo afectivo profundo que une dos almas momentáneamente.
Me explico. Si tú te pones de cucharita, abrazarás o serás abrazado. Y un abrazo no sólo es una manifestación de cariño o de empatía entre dos seres humanos. Es el reconocimiento de la vulnerabilidad de la otra persona, que siente y padece como todos, y que necesita de nuestra confortación silenciosa, empática y solidaria.

La contraparte elige ser el protector, el que conforta y auxilia aunque sea por los dos segundos en que ambos se conecten física y espiritualmente.
Por ello, cuando sucede una cucharita, convergen dos planetas y civilizaciones distintas. Hacer cucharita es como el momento en que dos personas reconocen en su humanidad y coinciden aunque dos minutos después no se vuelvan a ver y se olviden en lo que les resta de vida.
Pero después de que la cucharita nos sirve para encontrarnos como humanos y solidarizarnos que venga lo que sigue, porque cuando cucharitas habemos es porque dos cuerpos pieden unirse, asimismo, lujuriosamente.
Ya nos abrazamos como cucharita, perfecto, y nos ha confortado. Ahora que sirva de diversión porque también para eso fue creada esa postura.
A las mujeres que les guste estar atrás del hombre, piensen que esa será una posición de cachondeo en donde trabajarán espalda y nalgas: soben, aprieten, amasen y luego otra vez todo desde el principio hasta que el tipo logre erección exitosa y de ahí en delante va por su cuenta y su condón.
En el caso de un hombre atrás y mujer adelante, en cucharita, el hombre acomoda ambas piernas por detrás de la fémina. Acto seguido procede a la penetración por la parte vaginal o anal según el acuerdo. ¿Ya están conectados? Bien.
Entonces el hombre procede a mover las piernas lentamente con la hembra conectada y así, ambos giran hasta tener vista al techo. Ambos permanecen uno dentro del otro y esta posición sirve para cualquier humano con cavidades dispuestas, libres y lubricadas para el asunto.
El movimiento de un hombre empujando sus caderas hacia adelante inserto en la vagina o en la parte anal de una dama o de otro varón puede ser incómodo, algo inédito y quizás, una posición fuera de plan y de acomodo. La sensación de roce del pene es completa y placentera, sin embargo no soportable para todas las personas, por lo cual debe ser un ejercicio en el cual se requiera calentamiento y acuerdo sobre el mismo. Sin embargo no he escuchado a nadie que se queje de esa bendición en cuanto a posiciones sexuales y abrazo erótico.
La cucharita en todas sus manifestaciones favorece el sexo anal y una lubricación que abarca dos zonas importantes en el cuerpo humano.
El abrazo del acucharamiento es una posición fundamental para el placer mas no tanto para la fecundación. Ello la convierte en una posición doblemente divertida porque no hay riesgo y se puede disfrutar ampliamente ya que la gravedad hace el resto del trabajo en caso de una inseminación involuntaria. Que esperamos no suceda o bien con un preservativo.
Quien se pone de cucharita y logra dormir en esta posición, ya logró la enchilada completa. Se obtiene una mayor compenetración: hay desnudez y vulnerabilidad.
La cucharita es más benéfica para los hombres que para las mujeres ya que el pene se siente más grande y pleno en esa posición para muchas mujeres, y resulta ser una sorpresa cuando se ejecuta.
Lo maravilloso de hacer la cucharita también radica en su diversión y amorosidad. La última vez que estuve en esa posición resulta un recuerdo nítido y dolorosamente afectivo que es digno de narrarse. ¿Ustedes creen que si no fuera importante de verdad lo estaría ventilando en la colu de hoy? Pues no…

 

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