A nadie le gusta saber el pasado sexual de su pareja…A NADIE

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No vendas trama

Cuando hablamos con otras personas, también estamos creando ficción porque nunca somos fieles a la realidad, ya que eso es imposible. Si es algo que hacemos en la cotidianeidad, entonces no veo porqué debes soltar todos los detalles morbosos sobre tus exfornicios, exparejas, extortas o cualquier cosa que hayas realizado en nombre del intercambio de fluidos. A la gente no le gusta la honestidad, y menos en este país en donde los machos, hasta los más deslactosados, poseen el secreto deseo de que nadie esté detrás de ellos en la fila. Pretender ser comprensivos con el pasado de sus mujeres, provoca que los señores continuamente se aprieten uno de los cojones para aguantar. Sea como sea a ningún hombre le gusta mucho una mujer con pasado, lo reconozca o no.

Y todos tienen su lado: existen hombres que no gustan de las mujeres que hayan tenido experiencias lésbicas, o con muchos hombres a la vez, o con casados o comprometidos, o que tienen hijos o están divorciadas. A todos les cala algo.

Si son inteligentes, maduros, civilizados o sensatos, deberán asumir que si una mujer dice que fueron sólo dos antes que él, debe multiplicar ese número por 10, restarle 5 y luego agregarle el número que pensó. O a lo mejor es ninguno. Lo que no entiendo es porqué llevar la cuenta de todos encamajes. Es cansado e inútil.

Y como vivimos en entornos muy cerrados, esa misma información que un@ provea sobre su vida sexual a su pareja en turno, en algún futuro lejano, se convertirá en parte de las anécdotas del ambiente en que te conduzcas. El tipo que te follaste ayer, es expareja de tu amiga, que a la vez anduvo con tu primo el que te agarró el tafanario en la adolescencia…Somos estrellas de una extensa y promiscua vía láctea. Al final de cuentas terminamos acostándonos todos contra todos, y si no es follada, al menos sí nos damos unos cancos o unos besillos, con personas que en otras circunstancias, nunca hubiésemos elegido.

La escritora Susan Sontag dijo una vez que cuando nos enamoramos vamos directo al desolladero, y que la persona a la que amamos se queda con nuestra piel. Pero no sólo con eso, sino con todos nuestros antecedentes familiares, sexuales, emocionales y tendrá conocimiento de toda la miseria que somos. Ahora imaginen si ustedes le cuentan la verdad sobre su trayectoria de cama en cama.

Una lectora me contaba que su esposo se excitaba cuando ella le decía detalles de su vida sexual pasada. Le gustaba escuchar que ella le describiera cómo se la follaban otros hombres y todo lo que experimentaba al sentir la penetración de sus examantes. Cuando ella dejaba de hacerlo, a él no le gustaba mucho, y también se fruncía un poco cuando ella, a su vez, le hacía preguntas sobre su vida sexual pasada. Las personas que quieren saber qué hicimos antes de ellos en otras relaciones, poseen una filiación morbosa que puede ser destructiva.

Esa necesidad enferma de compararse con otr@s y de pedir detalles sobre ese tipo de asuntos, es muy común, hasta en momentos tremendos. Una persona que ha descubierto una infidelidad por parte de su pareja, siempre tiene una compulsión de saber todos los detalles, pese a todo el daño que esta información le pueda hacer.

Todos los terapeutas y consejeros motivacionales aconsejan la honestidad y la comunicación entre las parejas y estoy de acuerdo. Pero la administración de la verdad también se ha convertido en una forma de lograr la paz de los sepulcros. Much@s optan por las verdades a medias con sus parejas, para no tener broncas y en el caso del pasado sexual, es lo mejor. Aunque sólo se ande descobijando un@. Sólo eviten poner cara de circunstancia cuando se encuentren en la calle a alguno de tus trofeos de cacería. La cara de tont@s que ponemos cuando estamos de frente a nuestro camazo de hace años es muy ridícula y más si está a nuestro lado nuestra pareja en turno.

Nunca abunden en detalles y limítense a contar sólo los antecedentes básicos, es decir, su relación anterior. Al final todo será usado en tu contra. No te fíes.

 

Sólosempina: elia.martinez.rodarte@gmail.com