Escribir, un oficio de nalgas: Alfonso Reyes

bolitas

Lectura de tafanario

Podríamos hablar de las nalgas durante la eternidad sin aburrirnos, porque entre el albureo y los masajeamientos de la palabra, hay mucho qué decir.

Existe una ciencia, una práctica o disciplina, no sé cómo definirlo en mi mente, denominada la rumpología y se trata de adivinación mediante la lectura de los pliegues, bordes, dobleces texturas y formas de las nalgas. Tanto de la izquierda como de la derecha.

La principal precursora de la rumpología, es la mamá de Sylvester Stallone, la señora Jackie Stallone, quien ha practicado la adivinación del futuro analizando las nalgas de muchas personalidades. Existen videntes de esta técnica que pueden leer el nalgatorio con tan sólo mirar el derriere sin tener que acercarse mucho al trasero. Incluso sin que la persona se tenga que quitar la ropa.

“También sostienen que el glúteo derecho representa el hemisferio cerebral izquierdo y nos predice lo que vendrá, mientras que el glúteo izquierdo representa el hemisferio cerebral derecho y nos habla sobre nuestro pasado”, dice la nota publicada en un diario sudamericano llamado www.deperu.com, de donde presuntamente es originaria Bibian Arango, una de las practicantes de la rumpología con más horas nalga y adivinación con esta técnica.

Las formas de las nalgas, además de revelar nuestras atrocidades pretéritas y lo que no quisiéramos saber del futuro, son diversas y poseen diversos significados.

Las nalgas con forma de pera son las que corresponden a personas pacientes y de carácter firme; las de manzana son de gente asertiva, con mucho carisma y dinamismo; las de forma redonda son las de individuos alegres y optimistas…y adivinen cómo son las personas de nalgas planas: ¡unos nabos! “…indica que es una persona inútil, negativa y triste”, dice la nota sudamericana.

De todas las prácticas adivinatorias que conozco, ésta es la que más discrimina al marchante, porque de entrada cualquier desnalgad@ ya está condenado a que se lo cargue el payaso (cosa que en México puede ser tomado a la letra).

Pero eso de leer las nalgas, aunque la mamá de Rambo diga que es una práctica antiquísima de los babilonios y de los hindúes, no es ninguna cosa que sea complicada.

Unas nalgas que se fruncen y desfruncen continuamente revelan inseguridad y una conciencia plena de que se tiene un trasero no agraciado. Un tafanario cuadrado, indica que son parte de la enorme población sedentaria que nada más está cuajando la grasa en una silla. A este le corresponde la terrorífica nalga del juicio, que tanto vimos en aquellos días apocalípticos de mujeres con pantalones a la cadera. Qué cosas vieron mis ojos. La nalga del juicio es patrimonio de la humanidad, así como la celulitis, producto también de la planchada de nalga.

La nalga colgada habla de una persona que camina poco. La nalga metida es como un castigo bíblico, porque por lo general viene acompañada de un cuerpo igual de extraño, que no se logra balancear ante la ausencia de nalga. Debo de señalar que para mi personal gusto, si toco en donde debe haber una nalga y no hay tal, sí me siento decepcionada.

Una nalga abundosa, con doble carne, con cierto bamboleo no demasiado gravitacional, es mexicana, sin duda. Por lo general están contentas, les gusta el pompeo, son entusiastas, lucen bien con casi cualquier cosa (excepto mallas blancas, no se excedan nalgonas), son respondonas asegún la alimentación de la dama y uno de sus dones es que guardan, la nalga izquierda y la derecha, al amor de tus amores.

Además la actitud de la nalga de cualquier persona cuenta. No sólo es producto de cómo haya quedado moldeada por los golpes de la vida. Por ejemplo: nalga que va bamboleando: algo quiere. Nalga enjuta: no está comiendo bien. Nalga firme en exceso en corto tiempo: ¿cuánta grasa te quitaron de la cintura para acomodarla en la nalga, mana? Nalga imaginaria (de esas que sólo se ve el abombado de la ropa): suele ser una bustona y visceversa. Nalga con estrías: ahí estuvieron antes 20 kilos de filete. Nalga relajada y la otra tensa: indecisión.

La rumpología sólo es una forma cuasi legal de tocarle el tafanario a otras personas y sabrosearse con licencia. En México ya habíamos inventado esa ciencia.

Las mías: elia.martinez.rodarte@gmail.com