la voluntad de dios en los bueyes de mi compadre…

mont

Una viñeta de Alberto Mott.

Una vez alguien dijo que la forma de saber si un individuo ha sido infiel, por ejemplo, al momento de llegar a casa, se le hace la prueba de la taza de agua. Luego se las cuento en una colu😄

Adulterio

Quienes hemos conocido la vida en pareja somos personas con una cicatriz en medio del rostro: se sabe fácilmente que alguna vez hemos estado domesticados. Queda esa carita de sufrimiento de haber cumplido tantas obligaciones en tan poco tiempo hacia una sola persona.

También sabemos que si no se realizan continuas renovaciones de contrato en la vida en conjunto, ésta se vuelve miserable, estado en el que se encuentra la mayoría de las parejas. Si no es una situación de todo el tiempo, al menos una vez al año se dan su súper agarre, de esos que se resuelven con fornicio, pero que a medida que pasa el tiempo ya no es tan efectivo.

El compromiso bajo el mismo techo con otra persona sólo es hermoso como concepto ideal, pero sabemos cómo hay que pelarnos el tafanario para que sobreviva en armonía en la realidad. A veces ambos son muy felices, pero no juntos y la actividad adúltera es lo que afloja un poco la corbata de la relación matrimonial, tarde o temprano. Siempre hay un@ que cae primer@, y luego el otr@ se desquita y así en una rueda de la fortuna maniaca.

Hace dos días un amigo me contó que tuvo un trance con un hombre casado, que vive con su esposa y su bebito. Dos o tres veces al año le entra la pulsión gay y se busca a un hombre.

Otra amiga se ligó a un individuo que conoció mientras estaba pagando el recibo del agua. El tipo se había ofrecido a realizar el pago, para evitar que su esposa dejara por un par de horas su oficina. Salió con todo y canco.

Mi compadrito me cuenta de cómo sus compañeros de trabajo se acuestan los unos con los otros. Los cónyuges de algun@s ya han ido a hacer escándalo al centro laboral, porque ya saben que sus amad@s follan en su hora de descanso.

Vamos al punto. Salir con personas casadas siempre conlleva a un salación kármica que luego andamos pagando cuando somos más vulnerables. Pero también vivimos en un mundo en el que nos vale pinga el karma y acabamos la historia tirándonos justo a la persona que jamás debimos habernos planchado. El ser humano está lleno de misterios insondables.

Pero la gente que prefiere a l@s matrimoniadas, para establecer con ellos amasiatos o relaciones “free”, es porque quiere andar con alguien cuya correa no puede llegar muy lejos, y eso les conviene a algun@s o porque su autoestima tiene una lesión que pretenden curar con individu@s con dificultad para comprometerse.

También porque no tendrán a alguien que les fiscalice ni exija nada, porque a cambio no tiene nada que ofrecer un casad@. Sin embargo hay mens@s que le son fieles a su amasi@ casad@, y no comparten el tesoro. Las personas casad@s o amachinadas son la comida chatarra de las relaciones: no nutren de ninguna forma.

Podrán follarse a un casad@ sin tener que mantenerl@, además de que es alguien que va a tomar toda clase de precauciones para que no lo tuerzan en la movida, cosa que siempre le sucede porque deja todas las conversaciones, o fotos, o videos o las cuentas de correos o de redes sociales abiertas. La infidelidad no es para todo mundo. La gente suele ser muy precavida, pero pronto suelta la seguridad y termina apañado y hasta divorciad@.

Aunque andar con casad@s siempre suele ser de mal augurio, eso opino yo, es una de las prácticas más comunes entre la banda calenturosa, porque es la carne que tienen a la mano: l@s compañeros del trabajo, de la escuela, los de algún grupo de activismo o con quien comparten intereses. Imaginen, si existe gente que levanta a otra mientras está pagando el recibo del agua, un sitio inverosímil para coquetear, piensen en todas las situaciones que atraerán un corazón y genitalia receptivos.

No es una advertencia para que se pongan paranoicos, sólo es una fotografía de la realidad cotidiana en la que nos desenvolvemos. Siempre habrá alguien que quiera comerse nuestra comida.

Sólo no hagan el ridículo quedándose con quien les ha engañado una vez. De los reincidentes en la infidelidad está lleno el reino de los moteles.

Autocinema: elia.martinez.rodarte@gmail.com

2 comentarios en “la voluntad de dios en los bueyes de mi compadre…

Los comentarios están cerrados.