Tocando el timbre…

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La próstata es una de las palabras más feas del lenguaje referente a la genitalia masculina…Proviene de la voz griega parastés…Que está a un lado o algo así. Luego deviene el próstata, que a la vez está mal traducida. Es una palabra algo bastarda y suena feo siempre. Ahora que nos queda claro dónde está, procedamos a comprender amorosamente a esta glándula.

Del punto P

Hoy me van a amar los varones porque hablaré de lo que está de moda en el mundo del cachondeo y que incide directamente en su placer: el masaje prostático. Sé que mucha banda gay me está haciendo carita de ash, qué novedosa, porque ellos lengüetean varias veces por día esa región, y están acostumbrados a darle besos negros a sus parejas para que se prendan o se orgasmeen y conocen de sobra el poder de la próstata ya sea por digitación, penetración o todas las anteriores.

Pero en el caso de la pareja heterosexual, la zona de la próstata debe ser encontrada como si fuera el juguetito del cereal, pero con ganas de encontrarla. “La última guía del placer prostático” es un libro de Charlie Glickman and Aislinn Emirzian, que está causando sensación porque ayuda a las parejas de hombres a encontrar la covachita y le proporciona gozo mediante masajes, dedeos, dildos, vibradores y hasta arneses con penes.

El libro me lo recomendó un amigo, otro escritor de Inglaterra, quien cuando me lo estaba reseñando también me contaba cómo él y su adorable Harriet, a quien no volveré a saludar de mano, le daba placer anal a él con el mango de un plumero. Demasiada información. Cuando le pregunté porqué me narraba sobre el romance que tuvo con el plumero y que si lo conoció “a fondo”, me contestó que éste libro de la sabrosura prostática no era un tema cómodo para México o los países debajo del nuestro.

Y aunque nuestros XY señores masculinos no anden urgidos de que alguien les masajee la próstata, las personas que tienen una pareja varón deben de aplicarse en golosearse en esta zona que es en donde emanan todas las venidas de un señor. Es necesario aprender a amar a la próstata y a darle mantenimiento y servicio.

Para abordar la zona de la próstata según el libro del masaje prostático, primero debe localizarse y conocer su funcionamiento. Recordemos que se encuentra entre el recto y la vejiga, ergo en un sitio controvertido y cuyo ingreso a veces requiere de harto papeleo y burocracia. Ha poco hablábamos de la pancita, el nies o el perineo. Para ubicarles mejor en donde se encuentra la próstata, ésta se halla paralela al perineo pero por dentro. Por eso cuando estimulamos la zona perineal, causamos un agradable vibrato en la próstata. Cuando ustedes se vuelvan unos magaz@s de la estimulación prostática, podrán hacer eyacular a sus parejas masculinas sin tocarles el pene. Esto causará que pongan carita fruncida porque sentirán la extrañeza de no haber sido estimulados en el falo. Pero quedarán tan sacados de onda por la explosión de la vía láctea directamente desde la raíz, que luego hasta solitos se ponen en posición de choque para recibir su masaje prostático.

En el sexo anal el roce de la próstata adquiere otras percepciones y la penetración en esa zona propiciará mucho placer. Pero como existe una nutrida cantidad de caballeros que se opondrían a una invasión tal, por eso una guía de masaje prostático sugiere una estimulación externa y que no requiera ingresar a ninguna cavidad.

La próstata, por desgracia, es una palabra que la mayoría de los señores relaciona con el cáncer, al ser este padecimiento una de las principales causas de mortalidad en los hombres. Pero sólo las buenas prácticas pueden revertir esa imagen maligna: una es experimentando con el placer en esa zona y la segunda, es visitando al urólogo cada año para hacerse una revisión. A partir de los 35 años sería buena idea que fueran a su primer encuentro con el guante de látex y la cavidad.

Este libro, además de traer unas controvertidas y francamente feas ilustraciones posee un capítulo completo sobre el cuestionamiento de la virilidad. Pero creo que el manejo de ese punto es un tanto ajeno a las ideologías latinas, las cuales poseen una visión más restringida del culo. Por ello es urgente cambiar la perspectiva y el punto de vista que tenemos acerca de las zonas de placer, sin satanizarlas ni acotarlas. Todo el cuerpo está diseñado para sentir rico, y si se están perdiendo de la diversión sólo por andar frunciendo el culo, entonces algo está muy mal en esa sesera traumada. Por detrás se goza mucho.

 

Toc toc: elia.martinez.rodarte@gmail.com