Dénse…

Imagen

Eros y Psique. De Antonio Cánova.

Amor

Este danzón va dedicado a todas las personas que acudieron a mi conferencia sobre el amor romántico, incluidos mis compañer@s de Metro Monterrey, quienes me hicieron favor de cubrirme amorosamente.

¿Por qué es necesario clavarnos en este tema, querido público? Porque el amor romántico es el origen y la solución de todos los problemas, como bien diría Homero Simpson sobre el alcohol.

Hoy vamos a celebrar la efeméride más caramelizada del mundo, con los visos cursis del 10 de mayo y la misma onda comercial de todas las festividades del año, pero es la que nos trae más problemas a lo largo de la vida porque, cuando nos enamoramos, la brújula se nos descompone y caemos en una fase en la que el ridículo y lo mamila nos invade, pero ¿por qué negarnos si se siente tan sabroso?

Pero si la regamos se debe a nuestra pobre educación emocional y en la sexualidad, las cuales nos ayudarían a tener una inteligencia del corazón que nos evitara cometer tantos dislates cuando andamos enculad@s.

Pero para no clavarnos demasiado en la textura y gozar más a la persona que nos da el tafanario con tanto amor, debemos estar conscientes que:

Quien nos ama no es de nuestra propiedad. Es alguien que nos comparte voluntariamente su tiempo y espacio. Así que dejen de azotarse porque no les contestan los mensajes ipso facto, no anden vigilando, ni celando, ni acosando, y mucho menos antepongan sus necesidades a las de la otra persona, sino les va a tronar el cuete en la cara. En el amor nunca hay que marranearse.

No somos seres de amor incondicional que nos debamos sacrificar por otr@s y tampoco ser por otr@s, porque eso no sería amor, sino dependencia. Los lazos dependientes entre parejas hacen un muégano indestructible y tóxico que les impide tener compas y comadres, y hacer una vida aparte de la relación de pareja; lo cual se puede hacer sin descuidar la relación amorosa. Cuando se deja de ser quien uno es por otra persona, empezamos a desdibujarnos.

Las mujeres y los hombres nos azotamos igual por el amor romántico, por toda esa cantidad de telenovelas que ya nos carcomieron la sesera para siempre. Aprendamos a construir nuestra propia noción del amor, alejada de las frases mamilas como “el amor de mi vida”, “mi único amor”, “el amor ideal”, “te amaré por siempre”, “nunca te olvidaré”, y todas esas cosas que nos ciegan y nos hacen estrellarnos al inflar nuestras expectativas románticas ante la realidad. El amor también es un acto de creación y de invención cotidiana, no lo llenemos de lugares comunes y frases hechas que a veces ni significan realmente lo que sentimos.

Si estamos hablando de amor romántico, se liga indefectiblemente a la triada que menciona Octavio Paz en su libro “La llama doble”: amor, sexo y erotismo. No queda más que decir: dáte. La actividad sexual enciende el romance, porque al forniciar estamos más dentro que nunca de la persona que amamos. Recordando que nuestro cuerpo no es propiedad de nadie y que estamos en plenitud de derecho de negarnos al sexo si no queremos, aun estando en una relación. Sexo sin consenso es una violación.

El amor implica trabajo. Siempre. No se metan si no quieren jalar y no le hagan perder el tiempo a otra persona. El amor después del primer flamazo va cambiando hacia otros estados románticos más reposados y plenos, si se ponen las pilas y no andan picoteando en otr@s tafanarios o fantaseando con escenarios ajenos a una construcción de vida en pareja.

Y como el amor es cuidado y protección, también el condón es el rey festejado de esta semana, efeméride que se unió a la del amor y la amistad, para que significara eso, la conciencia de uno mismo que se cuida y que protege al otro que nos presta sus pieles para compartirlas sexualmente. De eso se trata el uso del condón, es un acto de amor propio y hacia la humanidad.

Yo no voy a decirles cómo ponérselos, pero sí con un video que pondré en mi página www.ivaginaria.wordpress.com

Dicho lo cual, a sabrosear y a llenar los moteles.

 

Amo y me aman: elia.martinez.rodarte@gmail.com