Más allá de la fricción

Básicos del sexo armónico

Cada vez es más frecuente que nos encontremos con información sobre sexualidad que nos orienta sobre los trucos más inverosímiles del mundo, sin alertarnos que eso puede ser nocivo para nuestra salud, nuestra columna vertebral o hasta para la dignidad personal, en especial aquellos que adoran a su culo y lo creen territorio comanche. Indómito.

Pero se la complican demasiado al esperar del público trucos complicados. Es decir, las marometas no son para todos, los coitos frenéticos no los aguantan mucha banda y a veces la gente está tan casada con las posiciones que no pueden eyacular o tener orgasmos si no se ponen de perrito o de misionero, en la mayoría de los casos. Esto tampoco es malo, y a veces hasta es bueno saber qué es lo que nos funciona, pero nunca está demás variarle y dominar algunos básicos.

Controla tu coito, que no sea un metisaca eterno que le saque humo a la genitalia de la damita. Sé considerado y piensa que no quieres hacer una fogata, sino quieres sentir sabroso en la superficie peneana y provocar sabrosura en alguien más.

Imagen

Prueba las nuevas posiciones primero en los límites de tu colchón o dentro de una superficie en la cual puedas caer en blandito. Esos arrebatos de que yo te cargo, luego te meneo y hago machincuepa han generado muchos usuari@s de cuellos ortopédicos por los costalazos que se han pegado por querer hacer la posición del osito koala.

Imagen

(no intente esto en casa…)

Olvida tus prejuicios acerca de los fluidos y trata de fluir con ello. No le hagas gestos a las aguas de tu pareja, sea semen, menstruación, líquido preseminal o lubricante femenino, mocos, saliva u orines. No se azoten si alguna de estas sustancias salen del cuerpo mientras se encuentran en el fornicio. No por nada en la sabiduría motelera, te dan un rollo de papel a la entrada. Ya saben que vas a salpicar por doquier. No hagan mayor drama y limpien lo que crean que está de sobra. Es bastante ridículo estar encuerados y hacer una escena porque alguien se chorreó tantito. Eso sí, nada de tragar o van por su propia cuenta y riesgo.

El sexo es un baile y te adaptas a los pasos y pones también tu propio ritmo. Nunca asumas a la actividad sexual como una entidad pasiva, ni siquiera cuando te estén dando. Uno debe de moverse, dar el tumbao, pataditas, curvar la espalda, abanicar las piernas, mover los brazos a lo largo de la espalda, brazos y nalgas, y atender a todas las zonas que deben ser encendidas cuando uno se remolinea al estar conectad@ al otro.

Imagen

Hay que asumirlo querido público, así como nos metemos al ritmo sexual de los movimientos eróticos de una persona, también nos involucramos con sus tiempos. Sin embargo no entren en la dinámica mamila de que “que me busque el primero” o “que ella tome la iniciativa”. El uno o el otro van a estar pensando lo mismo todo el tiempo hasta que se les sequen las genitalias o uno reviente primero. El que quiera agarra y si la otra persona consiente, vale. Aprendan a negociar sus coitos como gente de buena voluntad.

Nunca demos por sentado que la vida sexual de nuestras parejas termina con nosotros y ello no implica que se esté franeleando a otr@. Sólo se trata de ese ámbito privado en que tu compañer@ fantasea, o se sabrosea con la pornografía, o se aisla para masturbarse, o simplemente se siente cómodo haciendo cosas que le causan placer para y por sí mismo. Ese es un territorio respetable y es justo que también un@ mismo se tome esos momentos. La mano propia sabe mejor que nadie lo que necesitamos.

 

Siempre asuman la responsabilidad de su control natal y del cuidado de su pareja con un condón y hasta con un lubricante, si es alguien que batalla con sus fluidos lubricantes. El sexo nunca debe implicar desprotección de uno mismo, así como no debe involucrar violencia, forzamiento o hueva en el mejor de los casos. Cuando se folla sólo debe importar sentir rico y venirse muchas veces, o cuantas un@ mismo pueda controlar. Somos los amos del goce.

Un poco de rudeza: elia.martinez.rodarte@gmail.com