Una mejor forma de usar la macana

macana

Kunyaza

No crean que porque voy a hablar de un tema sexoso, no me encuentro desolada por el cogidón, sí señores, que nos dieron los holandeses. En verdad me tiene triste, como a todos los que nos gusta el futbol, y también a ésos mamilas que nos veían desde una distancia bastante soberbia. Ash…ya me vale.

Pero si algo amaina el dolor del alma es el fornicio, y para que mis compatriotas dolidos gocen un poco, hablaremos de kunyaza. No se me pasmen: es una técnica sexual que provoca la erección del clítoris y la inflamación de los labios mayores, de la vulva en sí, gracias a unos tiernos garrotazos (insisto bestezuelas, tiernos) que se infligen con el pene en la mera boquita que más les gusta.

Así como cada tribu que poblamos este planeta poseemos nuestras propias mañas, ésta es una forma de excitación para la mujer desarrollada hace más de 100 años en África.

Las zonas que vamos a atender en este movimiento africano, que ya de por sí con el gentilicio “africano” suena bastante arremangable, son: la vagina, la vulva y el clítoris de una dama con las piernas abiertas, una mirando para Pino Suárez y otra para Doblado.

En este movimiento se supone que no hay penetración, sólo el golpeteo del pene en erección (de preferencia…ash) alrededor de los labios de la señora, que se irán abriendo poco a poco con el contacto.

Ya sé que todas nos lo conocemos a la mexicana, llevando al pene a que tiente, se tope con la apertura vaginal y fomente la lubricación, pero la variante nacional, es que tras tres toc tocs ya quieren meterse.

Es decir, apuran mucho el coito, y la verdad es que a nadie le cuesta jugar un poco a que no se la metan y no meterla. Que se trate de hacer la ronda y lubricar. Ustedes señores del pene, terminarán complacidos y como locos manchando la pared. Así quedaremos contentos todos los implicados.

El truco en la kunyaza es básicamente golpetear alrededor de la vulva estimulando todas las suavidades visibles hasta que se pongan esponjosas y rojizas, eso quiere decir que están excitadas, lubricadas y posiblemente ante un orgasmo fluente y múltiple. Los orgasmos de la kunyaza son varios, mojados y vibrantes. Entonces nos sacamos la lotería como diría la Puri Carpinteyro.

El orgasmo del clítoris, el clitoridiano, es el más común y existen otros tipos como los vaginales, del punto g, las eyaculaciones o los burbujeos de la vagina, que son una forma de entusiasmo vaginal al lubricarse. Es una bendición, porque la lubricación no se le da a algunas, ya sea por problemas hormonales o cualquier otro padecimiento. Y tampoco todos los orgasmos. Muchas aún no saben sentir o no las han hecho sentir fuera de su mano. Cada vagina posee su temperamento.

El factor lubricación cuando alguien está golpeteando puede ser mejorado con lubricante a base de agua. Las babas déjenlas para mi foto de aquí arribita. No está chido con saliva.

Pero el mejor movimiento de la kunyaza, creo yo, es una pequeña penetración de la cabeza del pene en la vagina, con suaves movimientos ondulantes hacia adentro, y ya a media entrada, giren el pene con la mano como si estuvieran haciendo un círculo dentro de la cavidad vaginal. Bien lubricada y brillante. Es aquí, compañeritos, en donde podremos encontrar el punto G y lograr una eyaculación femenina. Cuando ustedes le den eso a una mujer, ya no serán los mismos hombres…Al menos en la mente y en el alma de la dama que llenó una cubeta de fluidos. Ésa es otra cosa buena de la kunyaza. Dicen que son tan tremendos los meneos africanos de los hermanos ruandeses, que le ponen una cubeta a la mujer porque se viene como si hubiese transmutado en un río. Hasta existe una expresión en ruandés para eso: shami rytikivu, que quiere decir algo así como “que le pongan a la muchacha una cubeta debajo”. No vaya a mojar la alfombra.

Entonces inténtenlo en casa y me platican en un correo cómo les fue, sin fotos por favor. En Facebook en Ivaginaria, en Twitter @Ivaginaria.

 

Con puntita por favor: elia.martinez.rodarte@gmail.com

 

Un comentario en “Una mejor forma de usar la macana

Los comentarios están cerrados.