Si no aprieta es tu culpa…

elperfumedelinvisible

El hilo negro del perrito

Si las mujeres y los hombres conociésemos bien el cuerpo femenino y cómo funciona la poderosa vagina, desde hace mucho andaríamos triturando penes con nuestro mostro, ergo, los penes serían, por evolución, más potentes y de paso no tendríamos la tendencia a desarrollar incontinencia urinaria o a soltar un chorro peregrino de meados cuando nos reímos. Y hasta las nalgas femeninas estarían más paraditas y firmes en general.

Todas estas maravillas del cuerpo femenino se lograrían con el agarre vaginal, si lo fortaleciéramos. Muchas letras se han escrito sobre los ejercicios Kegel, en especial porque no sólo ayudan a que la vagina tenga mejor mordida, sino porque el trabajo vaginal consiste en abrazar al pene y proporcionar un conducto idóneo para que entren los espermatozoides, y con el orgasmo, filtremos bien a los pececillos. Un hij@ de un orgasmo es producto de un espermatozoide que verdaderamente se la peló para llegar hasta el óvulo para fecundarlo.

Los ejercicios Kegel, nos revelan la historia de una tradición oriental en la que asimismo se basaron éstos. El ginecólogo Arnold Kegel inventó esta terapia, en principio, para ayudar a las mujeres gestantes a prepararse para el alumbramiento.

Pero a la larga también se acoplaron para la consecución del placer sexual: cuando nosotras manipulamos la fricción del pene al apretarlo, obtenemos un mayor poder en el acto sexual. Agarramos y soltamos y tod@s sienten sabroso. Apretamos, que es pura dulzura.

La tradición oriental y milenaria, con más de 3 mil años de existencia, se llama Kabazza, beso o apretón de Shangai y el Pompoir. Forzosamente tenía que haber un nombre francés, ya ven que los galos se esfuerzan porque todo lo que tenga que ver con nuestros hoyos lleve una denominación universal en su idioma.

La ciencia oriental de este movimiento fue el conocimiento que a su vez esparció el doctor Kegel en occidente.

Este ejercicio de apretar y soltar no sólo se trata de reforzar la vagina para sentir orgasmos sabrosos, sino que además como compartimos el piso pélvico con el culo, el acto de emitir nuestros excrementos puede ser efectivo también al ejercitar la zona perineal, a lo que llamamos el nies en el populo malora.

Cuando apretamos la vagina, también debemos hacer un esfuerzo con el culo. Al ejercitar el ano, sabremos cómo controlar nuestras emisiones de caca, lo cual ayuda a que no haya un esfuerzo sobrehumano al cagar. Para evitar fisuras anales, hemorroides y otros horrores que puedan importunar a nuestro amado orto.

Las nalgas forzosamente se deben de apretar al cerrar y abrir la zona perianal y pubicococcígea, porque es un “cierre” más poderoso. Estamos controlando el ingreso a nuestros orificios. Y si un@ aprieta con el culo, mata a quien sea.

El poder de nuestra vagina y culo también se demuestran en las situaciones de agresiones sexuales, y por desgracia en los casos de violación, lo primero que se detecta es el desgarre de vagina o del ano, debido a la resistencia que opuso el cuerpo para evitar el abuso sexual. Desafortunadamente los primeros consejos que se advierten una situación de violación, es relajar los músculos ante la inmovilización para evitar un daño mayor, así como lo es la ingesta de la pastilla de emergencia y una prueba de VIH, además de la denuncia que debe ser acreditada ante la policía.

Sólo debemos apretar y acostumbrar a nuestro cuerpo a que se tense y apriete algunas veces al día, y verán de inmediato el cambio. Igualmente con las nalgas. Seguro se han fijado cómo las personas tensan el tafanario de vez en cuando por tensión o susto o nada más por morder el pavo. Eso ayudará también al fortalecimiento del peso pélvico y a crear un culito saludable y con buen corte de cartucho en la evacuación de nuestras execrencias.

Los ejercicios Kegel, kabazza, perrito, pompoir, tocar la flauta o como mejor les guste llamarles, deben ser un hábito de nuestra cotidianeidad y cuando estén en medio de un coito ensayen con el pene de su preferencia. Pueden asimismo usar un dildo para apretarlo, un rosario de bolas chinas, un instrumento fálico o cualquier cosa no tóxica que pueda ayudar a fortalecer las paredes vaginales.

Mordida voraz: elia.martinez.rodarte@gmail.com

4 comentarios en “Si no aprieta es tu culpa…

  1. Los supuestos beneficios por los ejercicios de Kegel fueron descartados como mito hace como 10 años… Fisiológicamente, son un poco asombrosas todos los prodigios que menciona, desde penes más potentes hasta nalgas femeninas más paraditas. ¿Cómo dedujo todo esto y corroboró esos resultados de los ejericios de Kegel?

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