Chichis (de señores) pa´ la banda…

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Los hombres también tienen senos y propensos al cáncer de mama

Mamas de señor

La existencia de los senos en un hombre o el abultamiento de los mismos, ginecomastia se llama esta condición, es común en muchos señores, que se agudiza por el sobrepeso y la falta de ejercicio, pero también existe por la genética y otras patologías. En algunos casos puede ser que el varón con pechos abultados, sea hijo de alguien con esa característica, aunque no es la norma.

Otras causas de la acumulación de grasa en las mamas son: envejecimiento, tratamientos con esteroides, males hepáticos, poca producción de testosterona, consumo de alcohol, marihuana o exceso de cárnicos, insuficiencia renal, entre otras. Hay que destacar que esta irregularidad en las mamas afecta a uno o a los dos pechos. Es decir, pueden ser de tamaño diferente. Otras teorías sobre el crecimiento de las mamas en los varones, también se debe a un exceso de estrógeno en el organismo del individuo. La hormona femenina propicia el desarrollo de pechos, agrandándolos y dándoles una apariencia de senos mujeriles.

¿Qué ocasiona este problema además de la necesidad de usar brassiere? Que los señores tengan reservas o pena de mostrar el torso desnudo en duchas comunales, en albercas e incluso puede llegar a convertirse en un problema de inhibición sexual.

Lo que se puede considerar una falta de conocimientos sobre los pechos de un señor, es cuando este crecimiento de las glándulas mamarias se convierte en un objeto de mofa y de escarnio por parte de personas que consideran afeminado o poco viril la existencia de senos masculinos, lo cual no tiene ninguna relación con la preferencia y orientación sexual de un individuo. Y aclaremos lo obvio, porque a veces hay que hacerlo: no es una condición de hombres homosexuales ni guarda ninguna conexión con ello.

En la adolescencia de un varón es cuando se puede notar el crecimiento de las mamas así como en el sobrepeso. A medida que se van mostrando los rasgos sexuales secundarios, se hace notorio el pecho grande. Otra característica de los pectorales masculinos, y esto no tiene que ver necesariamente con el abultamiento grasoso, es que hasta el 2 por ciento de los hombres pueden desarrollar cáncer de mama, aunque es raro que esta enfermedad aparezca en señores. Por ello es conveniente explorarse de vez en cuando, por si hay bolitas inusuales o irregularidades en el color o textura de la tetilla.

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Independientemente del tamaño o el grosor de los pechos masculinos, debemos destacar que gracias a sus conexiones nerviosas y sensibilidad en las tetillas o pezones, es una zona erógena. Así como el tetámen femenino explota en sensaciones y deviene en lubricación de la genitalia, en el caso de los señores puede ocasionar las mismas reacciones y desencadenar la excitación. Los besos, las lamidas en la punta de las tetillas, la utilización de plumas o un vibrador para acariciarlas o el masajeo con la palma de la mano, las emociona.

Así como los pezones de mujer presentan erecciones al ser acariciados y manipulados, en los varones también son sensibles al cambio de temperaturas. Pasarles en la puntita un hielo o en los alrededores de la aureola; lamerlos, mojarlos y luego soplarlos; o incluso el calor extremo de la cera de una vela, para los amantes del sadomasoquismo, son maneras de estimular los pechos en general.

Para los varones que tengan un par de mamas grandes y quieran cambiar la situación estética de las mismas, pueden recurrir a una cirugía que arregla la ginecomastia.

El procedimiento es sencillo, se realiza con anestesia local o general, – dependiendo del caso -, tarda máximo un par de horas y el paciente puede incorporarse a sus labores cotidianas en un par de días. Lo único que los médicos hacen es remover la grasa haciendo un par de incisiones cerca de la aureola de la tetilla.

El problema de los pechos de hombre que son notorios, afecta más en la autoestima o la percepción del cuerpo, más allá de ser un problema de salud, porque es un abultamiento de grasa. Muchos ahí andan enseñando el tetámen en el estadio y ni quien les diga nada, entonces sólo en un caso de dolor, o de aparición de tumores o bolas, o de dolor y ardor, debe ser motivo de preocupación.

El chichón: elia.martinez.rodarte@gmail.com