la panini contra la luna, y la vieja historia de siempre ash

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¿Quieres a Karla?

La gran desgracia de la vida pública de algunas personas, es que es pública. Cuando alguien adquiere notoriedad aunque sea sólo por manejar ebri@ o por gritarle a algún mesero o prestador de servicios y sale en un video, entonces sabemos que hemos llegado a esos límites insondables, de esas cosas que creíamos que sólo les pasaban a otr@s.

Karla Panini y Karla Luna son, o eran, el dueto cómico denominado Las Lavanderas, de quienes tengo tres referencias: “ya se deschongaron, dicen panocha y verga en el show”, comentó uno. “No tienen boca de cemento las viejas”, agregó otro; “están bien buenas y les salen cosas atascadas de la boca”, dijo el moderado machista idiot. Ante tan encomiables reseñas de algo que he desconocido por mucho tiempo, pero que trataré de ver en internet, me he enterado de la historia.

Karla Panini se tiró al esposo de Karla Luna, su compañera y socia, el drama se desparramó con unos mensajes contenidos en un celular que salieron a la luz, además del escándalo mediático y los ires y venires de historias de terror sobre las pobres humanidades de las personas involucradas en este jelengue. El casual desatapadero de las miserias, como cuando alguien inesperado entra a nuestro cuarto cuando está en su momento cúlmine de su desmadre.

Karla Panini se volvió cristiana y expía las culpas de un adulterio en el flagelo de la religión, y Karla Luna se encuentra tratándose una enfermedad que ha minado su salud por algún tiempo.

La historia de dos mujeres compartiendo un hombre y una vida pública, son demasiada chuleta para el escándalo, y nunca habrá hueso suficiente para roer en este drama, tan cotidiano y tan lugar común, que hasta parece una repetición de una película vieja. Y aburrida. La trama de la morra que se golosea al bato de la otra y termina encima de él, son tan Antiguo Testamento…

Nunca llegaremos al justo medio en la evaluación de la vida y milagros de otros, como sucede en este caso, en el que ostensiblemente nos metemos en algo que no nos importa. Sólo les pido que seamos lo suficientemente congruentes y lo menos hipócritas posibles.

Existen especímenes humanos que se nos van a antojar aunque con resultados lamentables, por lo menos una vez en la vida. Procuremos no meterles mano.

Nos encanta la mala vida aunque no lo aceptemos. La carne más próxima es la más atrayente, y por eso el camino al infierno está empedrado de cuñados que se follan a las cuñadas, de abogados que se ayuntan con sus clientas en el trámite de divorcio, de confesores que alivian las genitalias de sus penitentas y de muchos más seres humanos que transgreden la línea de lo que se supone no quieren hacer, pero sus verijas urgentes les demandan qué hagan.

¿Qué me importa a mí lo que se unten en las genitalias? Muy bien dicho, pero tampoco seamos indulgentes con los pecados que tratamos de ignorar nada más para no confrontar a la aburrida culpa.

La culpa es la piedra más pesada del mundo que cada uno ha decidido cargar.

Karla Panini y Karla Luna son dos mujeres unidas para siempre, sobre todo porque ahora no hay modo de que se separen: cuando las busquen en google o en internet sus nombres estarán pegados con el lastre de un tipo de por medio y una historia cómica-musical por detrás.

Debemos estar conscientes de lo presente que se encuentra esa dinámica entre nosotros, y cómo influye la forma de controlar nuestras gónadas ante los demás, cuando nos encontramos en una situación de pareja comprometida, nos guste o no. No se trata de represión ni de moral, sino de sentido común: nuestra historia con el poliamor aún está en pañales.

Nos vemos mañana sábado en la Feria del Libro en Arteaga a las cinco de la tarde, y en mi taller de Tepoztlán la semana que viene, si las diosas nos dan buena vibra.

Les invito a visitar @Ivaginaria en Twitter y a mi página www.ivaginaria.wordpress.com en donde podrás leer algunas columnas antes publicadas en este amado medio. No me busques en Facebook, porque para variar me bloquearon por poner fotos “prohibidas”.

La vieja historia: elia.martinez.rodarte@gmail.com

3 comentarios en “la panini contra la luna, y la vieja historia de siempre ash

  1. Estimada y re’leida Elia ..
    Con razón ya no leía nada nuevo en el face….a donde estés te seguiré es un gusto leerte ….con aprecio sincero Lu.

  2. Mejor chisme entre mujeres no puede haber siempre a existido y es tan viejo como la humanidad y tan actual en estos tiempos

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