Beso vampiro (los si y no´s)

regla

“Gracias señor por el sexo en domingo: es como coger para olvidar toda la semana”

Jack MacLaughlin, Cartas a Menora.

Sólo hay dos momentos de infarto en la vida de un ser humano: cuando verdaderamente les da un infarto y cuando fornician y dejan esta estela sangrienta tras una tremenda actividad sexual en el tercer día de la menstruación, que en algunos casos suele ser como la explosión de una fábrica de chamoy.

Nadie se queje ni haga caritas si ya se metieron a coger en un momento de la regla muy abundoso. Es normal, nomás de quisquillos@s que somes unes. Sólo les diré algo: las manchas de sangre siempre serán una pesadilla del infierno para ser borradas; es mucho trabajo y estrategia proteger muebles, paredes, almohadas, ropa de cama, ropa de personas, la almohada del gato, la colcha “especial” y todos los objetos alrededor de donde haya sangre menstrual y haya sexo.

Muchas dirán: pues es mi regla y yo mancho las paredes todo lo que se me antoje.

Ya saben, queridas, que por mí pueden hacer un mural en sus casas con sus muchos coágulos a lo Pollock.

Pero la cuestión con la regla tiene que ver con otra situación, con la cual debemos asumir un control.

Si forniciamos y estamos en regla, debemos de tomar las previsiones de no manchar y no permanecer en las sábanas como recuerdo sangriento. Porque…¿quién lava morras? No es resignación, es realidad y reclamo.

Otro detalle más de la regla y el sexo, que es digno de comentar, es ese momento inverosímil del beso del vampiro, que es esa situación sangrienta en la cual algunos hombres y mujeres, se bajan por las gaseosas cuando la mujer se encuentra en menstruación.

El primer dato en contra es que es un intercambio inseguro de fluidos, y además, vulnerable a infecciones, rozaduras, incomodidades y sobre todo, momentos de dudosa higiene.

Y antes de que alguna compañera feminista se me cuelgue del cuello, quiero decir que sí, la regla me parece particularmente asquerosa, pero ante todo, anticlimática y poco oportuna. Me han abordado reglas feroces cuando me han abordado hombres feroces. Suficiente motivo para estar inconforme.

Sin embargo creo que la moderación en el beso vampiro, es prudente.

Lo cual es una contradicción, hemos de decir querido público. Para que una persona se baje a hacer un cunnilingus en algún momento de la menstruación, es que ha acumulado algún nivel de calentura respetable, y que está a pocos minutos de no poder gobernarse. Por eso se baja como enajenad@ y queda con una carita de Hannibal Lecter después de haber metido la cara en un tazón de porcelana lleno de vísceras. Es complicado bajarse en los días de la regla sin tener que vivir algunos contratiempos.

La pureza del sexo y su carácter orgánico demanda decir: dejen que mamen y se bajen y se llenen de fluidos. Mi recomendación, señores, señoras, es que acudan a la genitalia de sus preferencias enmicándolas y protegiéndose lo suficiente como para marranearse en lo marraneable sin culpa a futuro.

No es conveniente un beso vampiro en personas que no gustan de esos sacrificios y que sólo lo ejecutan por resignación o por falta de hierro. No es justo someter a una parafilia menstruadora a quien no quiera. Es justo y debe ser comprensible, la hueva, negación, miedo, amenaza de la sangre menstrual en el fornicio. Es una emisión corporal de desecho, no debe ser adorada necesariamente por tod@s.

El beso vampiro tampoco es una prueba de virilidad y de machinez a toda prueba. No por bajarse a probar el agua de jamaica de una señora, ya le vamos a dar una medalla. La dama, pueque que sí le dé su medalla, y hasta saborizada…No puedo evitar hacer todos los chistes sobre los fluidos humanos que bebemos en la cotidianeidad, sea mucho o poco lo que forniciemos, porque al final, de esas bacterias invitadas está habitado nuestro organismo.

Todo lo que comamos, bebamos, absorbamos, mamemos y atrapemos en los cuerpos donde nos sabroseamos, es nuestra responsabilidad, porque somos quienes abrimos el cuerpo al consumo de esas ponzoñas de otros organismos.

Sólo quien asume la responsabilidad absoluta de acabar con toda la cara sangrada, ejecuta un beso vampiro. Lo que trague va por su cuenta.

Nos vemos en @Ivaginaria en Twitter y en www.ivaginaria.wordpress.com

Oliva no lubrica: elia.martinez.rodarte@gmail.com