Mis dos centavos

quiero

Sofía los puso ahí

En la película sobre Marie Antoinette que dirigió Sofia Coppola aparecen un par de tenis Converse color lavanda. He encontrado esta foto en un sitio en donde se mencionaban pifias cinematográficas y ésta era asumida como una de ellas.

Estoy segura que Sofia Coppola puso esos tenis ahí. No he visto en ninguna entrevista que lo mencione, no tengo tiempo para escrolear la vida en una tarde para 2 centavos de palabras, pero en ese still se encuentra concentrado una de las cualidades más divertidas de la cinta de Marie Antoinette. Es un filme pop sobre una adolescente que reinó Francia hasta perder la cabeza en un feo juicio en el cual, por ser esposa del rey fue acusada de lo que fuese y hasta de incesto.

Coppola enfatizó ese rasgo a lo largo de la película, en la música, en la recreación de una corte divertida y gozosa. Sexual. Plena de una hermosa idea de la giocondez juvenil en un Versalles relajado. Como una historia de mirreyes y lobukis, pero sin el exarcerbado mal gusto.

Puse atencion en Marie Antoinette de Coppola porque cuando era niña leí muchas novelas románticas de Jean Pleidy – y todas sus personalidades heterónimas – de Eleanor Alice Burford  Hibbert, una novelista británica que escribió como posesa. En la novela sobre la reina francesas Jean Pleidy fue detallista y enfática sobre los rasgos principales de Marie Antoinette, pero se enfocó en el romance con el conde sueco Axel de Fersen a quien la reinita atendió en el Petit Trianon y en Versalles, los sitios en donde se rolaba la corte.

Coppola le dio un buen tramo a Fersen por la misma razón que seguramente lo hizo la señora Burford Hibbert: fue la única vez en que Marie Antoinette perdió verdaderamente la cabeza. No hay mejor momento en la vida de las personas que su retrato de cuando enloquecen por el amor. Es el peor espejo.

De los tenis sólo podría decir que quiero unos en número dos.