Mis dos centavos

elia

El nombre

…hace dos minutos estaba hablando con mi hija Zoe y nos reíamos, como siempre, de los nombres. Del suyo, de su parte oculta que utiliza para fines que a ella le convengan, como es su segundo nombre: Marcela. Zoe, es griego y signfica vida orgánica y Marcela…relativa a Marte. Nunca mejor dicha y nombrada la criatura.

Primero fue Marcelo en el video de las ecografías. Zoe estaba planeada como denominación de hija desde que conocí el nombre en los “locos” noventas. Francis Ford Coppola (Historias de Nueva York) y Salvador Elizondo (El retrato de Zoe, cuento*) usaron el nombre y de ahí.

Del mío segundo, Guadalupe, que es un apelativo que he alucinado desde que recuerdo que existe. Jamás me vi Lupita. Tenía que llamarme de alguna forma y todos me llamaban por el nombre de la virgencita, que la verdad, nunca fue mi ícono favorito del catolicismo cuando fui practicante y creyente.

La vida periodística fue la que me hizo Elia porque debí firmar el contrato matrimonial de por vida con el periodismo, con la escritura, con las pasiones más grandes (únicas) de mi vida. Eliminé por completo lo de Guadalupe. Ya nadie me llama así. Salvo algún gracioso con tendencias idióticas que quiere molestarme o algún igualado de ocasión. Quizás alguien me llamó así en el pasado y yo se lo permití porque me gustaba como sonaba en su voz. Alguna reminiscencia de película de Ismael Rodríguez, ha de haber sido por eso.

Decidí que mi firma iba a ser mi nombre completo sin el Guadalupe. Los dos apellidos también. Ya no batallo para que se asuma mi nombre como una entidad completa que va junta en una etiqueta de lo que sea que mi nombre vaya a acompañar.

El nombre se trabaja y se persigue, se apuntala, se cae y curiosamente si lo destruimos, nosotros sobreviviremos. Somos más allá del signo.

* El retrato de Zoe: http://www.materialdelectura.unam.mx/index.php?option=com_content&task=view&id=131&limitstart=4