Adolescentes…no les temamos…

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Claves del amor adolescente

Si algún viejo lagartón o una ñora en el azote me dice: “es que la juventud de hoy en día está muy adelantada y ya sabe de todo”, que se vaya a formar a la fila de las bofetadas. Un cosa es que una enorme cantidad de material pornográfico y erótico se encuentre al alcance de las criaturas, y otra muy diferente, es la forma en la que ell@s la interpretan. La educación en la sexualidad  formal y seria en las escuelas no existe en el país, por ello hay mucha gente morbosa e ignorante; esas carencias ayudan a que las personas de todas las edades, no sólo jóvenes, tengan el cerebro caramelizado.

¿Cuáles son las claves que podemos utilizar para que nuestr@s pollezuel@s no se atoren en la vorágine de las broncas sexuales? Pues son muchas, y aquí abordaremos algunas cuantas para quienes tengan hij@s prepúberes o adolescentes.

La clave del amor: es maravilloso enamorarse. Es lindo andar de noviecit@s. Es encantador el primer amor, incluso hasta el segundo o tercero. Pero al hacerme novi@ de alguien no me convierto en su propiedad, tampoco en su saco de golpeo o en su monigote para controlar. Tampoco en su objeto sexual o en su vaciadero de las ganas. Si me ama: me cuida, me respeta y sabe comprender cuando le digo que “no”. Celos, control, relaciones a escondidas de los padres o tutores, siempre devienen en pequeñas telenovelas. El amor es mejor en la transparencia, el respeto, la no violencia y la amistad.

La clave del sexo: todas las decisiones sobre el uso y goce de tu cuerpo, las debes tomar tu solit@, pensando en tu propia seguridad, salud y conveniencia. Aunque en la calentura del faje del cinito las neuronas se fundan, siempre debemos dejar una luz prendida para reflexionar: ¿me dejo meter mano?; ¿en realidad quiero hacer esta maroma con ést@ novi@ o nada más lo hago para no perderl@?, estoy sintiendo rico, pero a la vez tengo miedo, ¿eso está bien?

El único amigo fiel en el sexo para siempre para cualquier adolescente, es el condón. No salgan si él y aprendan a ponérselo. Practiquen cuando se masturban y a las morras, práctiquen con un plátano. La mayoría de las disfunciones y errores en el uso del hule radican en que lo ponen mal.

Si alguien te presiona a hacer cualquier cosa en o con tu cuerpo que no te gusta o te hace sentir incómodo, algo no está marchando bien. Ninguna agarrada de nalga o de pecho o de genitales vale la pena con tal de conservar a un batillo descremado. Y cuidado con las novias, chavillos: no confíen en las muchachas que les manipulan con el sexo. Intenten pensar con la cabeza que traen encima de los hombros.

En el sexo, las mujeres y los hombres nos debemos de cuidar igual: exijan siempre el uso del condón.

La clave de los amig@s: l@s compas siempre quieren que hagamos algo que nos da hueva, nos asusta, nos incomoda o nos avergüenza, con tal de ser parte de algo. ¿En realidad quieres ser amig@ de un clan de babos@s que uniformizan sus taras y sus osos? En la adolescencia a lo mejor no se puede saber todo ni estar informado sobre muchas cosas, pero ya se puede desarrollar el buen ojo para ignorar a la gente idiota.

La clave de los pap@s y mam@s: aunque parezcan seres de otro planeta, papá y mamá son las únicas personas que nos pueden sacar del atolladero en muchas situaciones. Hablar con ell@s resulta en la mayoría de los casos, la solución a muchos problemas sencillos. Aprendan a usar bien la carta de platicar con ell@s. Los padres y madres de adolescentes están igual de inevolut@s e ignorantes en la relación con sus hij@s, como las criaturas mismas. Traten de entender a los adultos que tratan de entenderles a ustedes, sólo por un segundo, y hasta un poco de compasión. Nadie les enseñó a lidiar con la paternidad y la maternidad. En esto, todes estamos aprendiendo juntos.

La clave del uso de la pornografía: el porno es como un capítulo gigante de “La rosa de Guadalupe”: es un extracto de la realidad realizado para que nadie crea la mitad de lo que ahí se ve. El acto sexual o las actividades forniciatorias que se ven en la pornografía, no son el retrato fiel del sexo de la cotidianeidad, sino más bien una exaltación de fantasías, a veces bastante chafas. Ni los penes son de ese tamaño, ni las personas que salen son tan ponedoras, y mucho menos son tan felices o griton@s. Y sí les pueden dar un susto al fornicar sin condón. El sexo es una decisión real de personas reales que se prestan sus genitalias para ser felices y para disfrutarse el uno al otro.

Preguntas, dudas, comentarios o azotes de adolescentes y sus respectivos responsables, son bienvenidas.

Virginidad perdida: elia.martinez.rodarte@gmail.com