¿Quién debe terminar primero? (Y otras necedades del venidón…)

giphy

¿Cuándo venirse? (en la cara no…)

Aunque parezca una necedad hablar de un tema tan espermático y sorpresivo, como una eyaculación, o del orgasmo femenino, debemos conformar protocolos sexuales respecto al momento en que vamos a terminar con una venida.

Las personas que ejecutan el acto sexual y en todas las edades, si no han desarrollado una sensibilidad que les permita captar un momento climático o no se han fijado o son egoístas o no les gusta involucrarse tanto, quizás puedan confundirse  sobre los momentos de terminación. Son acartonados: se vienen a tontas y a locas o se les va el tiro.

Lo normal o lo que los hombres hacen por cuestiones machines, es tratar de que su mujer, pareja u orificio que esté utilizando, se venga primero o eyacule antes que él, para así poder emitir su malteada con mayor suficiencia y con la tranquilidad del deber cumplido.

Lo que sucede en muchos casos, es que la fricción ha rozado a la persona que está recibiendo el pompeo del señor, entonces lo más cómodo, antes de seguir sacando humo de ese coito, es fingir un orgasmo o gritar mucho para que ya le dejen paz.

Aunque suena horrible esto, es mejor a quedar rozada de la zona vulvar por un excesivo tiempo forniciando o quedar lastimad@ del ano. Una de las cosas más locas en una felación, por ejemplo, es que quien mama por un tiempo prolongado, puede dejar de sentir la alegría de estar mamando.

Los labios se entumen, la boca se va secando, las mandíbulas empiezan a sentir dolor, las rodillas se duermen y todo se empieza a descuadrar cuando un guaguis dura más de lo esperado. Aunque sea riquísimo ser chupados, tengan consideración de la humanidad y alternen los movimientos de excitación.

Mientras más abusen y se marraneen de ser atendidos oralmente, pueden provocar que la persona que les hace el favor deje de querer chuparles. Quien es fuente de nuestro placer siempre debe estar content@ también.

Pasa igual con las chupadas en las mujeres. Nos goloseamos demasiado en tener una cara viendo de frente a nuestra vulva. Aunque nos encante la comida de coño, es preferible gozarlo lo más posible y cambiar posiciones para que descanse quien está mamando.

Una prolongación en un cunnilingus puede escaldar la lengua y la boca, adormecer los labios y si la persona ejecutante no mete los deditos de forma continua y variada, probablemente se va a cansar más.

La pregunta de ¿cuándo debo de venirme? es un asunto personal porque cada quien debe terminar cuando le den ganas. Pero al forniciar con otra persona que se encuera con nosotros, también tenemos responsabilidad sobre el placer del otr@. La idea es que ambos disfruten como implica un acto sexual con fines eróticos o reproductivos, o ambos.

Lo que debemos evitar respecto al venidón son los prejuicios que tenemos sobre el acto sexual. La pornografía dizque enseñó a coger a un@s, otros lo hacemos de oído y algun@s no tienen idea alguna de cómo usar sus genitalias, y menos de un buen orgasmo.

Por ello es preciso reiterar en la sensibilidad, la empatía, en la coordinación y en sentir al otr@ cuando va a terminar. Los latidos y la circulación de la sangre en las diversas partes del cuerpo nos indican claramente cuando puede venir un orgasmo y eyaculación: cuando ya no pueda inflamarse más, la terminación es inminente.

No debes de sentirte obligado a venirte ni tampoco te saques de onda si la persona con la que estás ayuntado no termina. El acto sexual es un acto de creación, se improvisa, y no sabemos cómo vaya a ir desarrollándose; aunque hagan lo mismo cada vez, es irrepetible. No es necesario que el fornicio deba tener un orgasmo o una eyaculación forzada.

No dejen de opinar sobre los aspectos que inhiben su venida: digan cuando creen que ya se prolongó demasiado, o si ya se rozaron, o si ya se vinieron y creen que no van a poder sostener más la erección a medio pelo, o si ya tuvieron un orgasmo clitoridiano y les está molestando la fricción por la sensibilidad que se ha generado.

Cada cuerpo es distinto después de un orgasmo: desde la piernita de espagueti sin fuerzas hasta el pasmo, la risa, el llanto o los que hablan en lenguas.

Debes respetar los momentos post venida porque es cuando el cuerpo se recompone y son los segundos en los cuales la felicidad del venidón está fresca.

Los orgasmos no son una negociación, pero sí el tiempo que se involucra en una maniobra para lograrlo. Si ven que no consiguen un clímax con una chupada, intenten un coito, varíen posiciones o dénse un faje.

Hasta la inamovilidad en la cama, cara a cara con las bocas pegadas solamente en besos acuosos, puede ayudar a modificar las formas de sentir, ergo,de lograr un clímax rico.

Sólo sientan la sangre: elia.martinez.rodarte@gmail.com

Posdata: también debemos desacralizar esa mamilencia de que “hay que venirnos juntos” sí sucede chido, si se vienen desfasados, padrísimo también, pero no hay que perseguir como una meta enloquecida al acto de orgasmearse en simultáneo.

5 comentarios en “¿Quién debe terminar primero? (Y otras necedades del venidón…)

Los comentarios están cerrados.