Fornicio sin culpa: el reto de Occidente

eva

Eva fue la primera culpable…y Adán el primer chivato. El se peinó con Dios sobre el asunto manzana…

 

Sexo sin culpa

La culpa es el golpe continuo de la conciencia trepidando sobre todo lo que en realidad está chido. Siempre andamos flagelándonos por puras mamilencias reales o imaginarias, y como sea sufrimos. En el sexo pasa lo mismo. Mucha gente fornica sintiéndose culpable de cosas que pasaron o no, dentro de la actividad sexual, y que sólo son distractores.

Que si la lonja, que si no se para, que si besa con baboseo, no te gusta, y no quieres decirle, o que traes la regla y sorpresa, cuando retire su lapicillo del sacapuntas, será color rojo.

Durante el acto sexual una de las primeras culpas que nos aborda es el saber, sentir o asumir que el otr@ no se vino, no eyaculó o no tuvo un orgasmo.

Las mujeres esperan ansiosas la malteada porque creen que satisfacer a nivel vaginal, manual y oralmente, al tipo es uno de sus misiones primarias, y la misma culpa sienten los hombres, quienes ya quieren apurar el orgasmo real o imaginario en sus parejas femeninas, o comprobar que su compañera acabó, para ellos descargar los pececillos antes de que se les espante la leche.

 

Un acto de culpa común dentro de la actividad erótica y sexual, es cuando asumimos que nuestro cuerpo no se encuentra en estado óptimo para forniciar, porque no estás sintiéndote voluptuos@ y ponedor. No sientes la sabrosura como para golosear a gusto, porque no asumes del todo tu cuerpo y no deseas usarlo para el placer porque hay cosas de él que no te gustan

Nunca sentirás eso en tu vida: la aceptación absoluta de tu cuerpito y toda su construcción física con pelos, huesos y flatulencias.

Flagelamos tanto a nuestro cuerpo con la idea del cuerpo perfecto que queremos, que jamás empataremos esas líneas. Asumamos las carnes que haya, pongámoslas a trabajar y que se franeleen con todo lo que se atraviese, de preferencias canchas reglamentarias y consensuadas.

Una de las culpas más horribles dentro del sexo, es la de la mujer que trae la regla y se siente sucia, y hasta pena le da decirle a su pareja que anda con la regla. Nadie jamás debe sentir culpa o vergüenza por el periodo. Que es de hueva, por supuesto, es una monserga de la naturaleza y no habrá feminista mi compañera, que me haga sentir lo opuesto.

Muchas mujeres quizás son las portadoras de culpas más cargadas de inutilidades dentro de la actividad sexual, porque a veces en ello radica la estabilidad de todo lo que ellas consideran su relación con ese hombre. Recordemos que el sexo no lo resuelve todo, aunque si ayuda a entretener.

La culpa legendaria del hombre que no eyacula o que no tiene erecciones, es una de las enfermedades enquistadas en el cerebro masculino, de las más más chafas y pasadas de moda. Cuando vivamos en una sociedad no machista y bien equitativa, o sea cuando todes nosotr@s estemos muertos, la sociedad no le exigirá tanto a los hombres ni será tan cuadrada con los roles que se les demandan a ellos. El pene no es el hombre.

Una culpa que tiene que ver con el fornicio y la reproductividad, es la de las personas que se sienten culpables por no embarazar a sus mujeres o por no poder gestar ellas una criatura. La fecundación y la fertilidad son asuntos que se relacionan con la actividad sexual, pero también todo lo que rodea a cada cuerpo y a su estado de salud en general. Nadie es “más hombre” o “más mujer”. Cada uno vale como persona y no como máquinas ponedoras de leche y hornos de bebés. El cuerpo en el fornicio es muy sabio en cuanto a sus poderes reproductivos, nomás aflojen, cooperen y no dejen salir la sema del canal vaginal.

Identificamos algunas de las culpas con la finalidad de no caer en ellas y no llevar una piedra cargando hacia el acto sexual, que es el espacio que más libre se debe estar para hacer el lonche de las pieles. No es fácil deshacerse de la culpa, ni de todos sus accesorios de drama y horror, pero podremos controlar esos ataques y dedicarnos de lleno al marraneo sexual, que es lo nuestro.

Golpecitos: elia.martinez.rodarte@gmail.com

2 comentarios en “Fornicio sin culpa: el reto de Occidente

  1. Elia, slds interesante tu columna, y sobre la culpa dame tu ejemplo ,cuál es tu posición sexual, preferida y si te gusta el oral, tanto darlo como recibirlo, tú exima de toda culpa. slds. Marco.

    • La mejor posición es la del consenso en el acto sexual para cualquier posición. Y respecto al sexo oral, creo que la única neta sobre eso es que se disfruta más darlo si a un@ le súper encanta hacero. De lo contrario tiene poco caso…

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