Mis dos centavos

Hoy quiero celebrar al amor de mi vida, que es el oficio que he elegido y que es escribir. Quiero dejar constancia de lo mucho que agradezco poder hacerlo, como sea que lo haga, porque ha sido el espacio en donde sí soy siempre. Y como estose trata de convocar a las hermanas palabras, algunas consideraciones sobre ellas.

……….

Todas las palabras tienen dueño

En sí mismas ya se poseen y se extravían cuando la lengua muta.

No quisiera ser una palabra a voluntad de un vulgar significante. Me gustaría ser esa abstracción que sólo es gozada cuando ninguno de los sentidos la aterriza

Pensada en un sueño, protagonizando un sinsentido o en una evocación de lo intangible

Una palabra que no salga de la mente y sea incomprensible como la voluntad de la madre tierra

Una palabra universal que no se nombre para que el aire no la multiplique

Una palabra que duerme y sueña que es una palabra (que a su vez) sabe que existe y que (todo por ella) es verdad

Una palabra que es todas y esclava de cada una de las cosas que nombra.

Una palabra que no intente ser dios ni demiurgo, porque se sabe pura, lejana, de las debilidades humanas

Una palabra maleva, que desde su reino emita edictos de nuevos sentimientos esclavizantes para el pobre corazón de los hombres.