Si no tienes bateador emergente hay que conseguirlo…

Nalga de repuesto

Todes en el universo tenemos un par de números telefónicos guardados que pertenecen a esas valiosas personas que son nuestros vaciaderos de las ganas…

Es decir, cuando andamos calientes y nos da por descremarnos, ya sabemos a quién marcarle porque es seguro que va a aflojar la pudenda.

Esto es maravilloso, querido público, porque para empezar, es el producto de un mundo globalizado y pragmático: el parche se calienta, ya sabemos quién nos puede checar el aceite a deshoras y fuera de la semana inglesa.

Eso no quiere decir que nuestro pocito matón deba contestar, estar disponible, responder de bonito modo o estar con la pinga erecta o aguando genitalias nomás nos reportamos con ell@s.

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No es la regla que tu amasio te espere erecto a ver cuánto se te aguan los dentros o te da chanza tu esposo o te puedes escapar…Todes tenemos otras vidas y querencias…

Esas personas a veces ni son nuestr@s amigos, son sólo apoyador@s técnicos. Incluso, mal en decirlo, sus vidas nos valen pinga, nomás queremos el trozo que nos gusta. Asimismo, son hombres o mujeres, lo cual quiere decir que esta relación está fuera del rango de la heteronormatividad. Esto es muy común entre hombres casados, los que sólo dicen: voy a hacer ejercicio a la ciclopista y a ligar batos se ha dicho: media hora después están ingestando trozo. O las morras que levantan en el súper que se les olvida hasta la lista. Nunca mejor dicho.

¿Suena feo?…puede que sí, pero es preciso decir que a lo largo del tiempo, esas personas a quienes puedo llamar y ell@s llamarme para coger sin compromisos ni ternurencias para llevar, son grandes amig@s míos porque no se andan con mamilencias innecesarias: si se puede sí, si no nos reservamos para el cumpleaños próximo de un@ o del otro. Lo cual me recuerda que cumplo años el 29…

Existen consideraciones para los amantes emergentes, amigos cariñosos (que no con derechos, porque eso es un invento machín) o nalgas de repuesto.

La primera se relaciona con el tiempo. Consideremos que la persona que nos cogemos ocasionalmente, vive una existencia lejana de nosotros, la cual le implica muchas obligaciones, al igual que nosotros con nuestras propias cuitas y ocupaciones. No se anden con chiquitas y lleven una agenda. Sean civilizados y no improvisen… eso de que el sexo chido es espontáneo y loco entre los amigos cariñosos es para gente sin jale.

Tampoco seas un patán, de esos ridícul@s a quienes se les calienta el parche de madrugada y llaman a la amante emergente. Ni para intercambiar genitalia o hacer la mamada del siglo es prudente llamar, mensajear e incluso usar chat de redes sociales para solicitar sexo en la madrugada, cuando traes bien anestesiado el toto. Puedes causar problemas.

Aunque es la más común de las ansiedades, la del borrach@ ganos@ después de la fiesta, que no levantó nada y se va a lo seguro, traten de no arruinarlo todo malacopeando.

Otra de las consideraciones con los amigos cariñosos o genitales, es que no son la solución a ninguno de los problemas que existen en relaciones actuales, ni está chido usar a los amantes como terapeutas. Paguen, no sean marros, y busquen ayuda psicológica, psiquiátrica u otro médico brujo.

Tu amasi@ sabe que lo usas sólo para coger. Tú sabes que eres sólo un trozo de carne. Los dramas de celos y territorialidad te vienen muy mal. Trata de fluir y de coger rico con esa persona y pasa de largo…Es corta la vida, poco el sexo, escasos los compas y muy poco verdaderas las relaciones.

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Otra consideración de respeto a tu amante es la de proponer lugares y situaciones que les favorezcan a ambos, sin que ningún@ de los dos tenga que sacrificar su rutina cotidiana o sus compromisos importantes. Siempre tengan un motel/hotel base y otro para variarle. No se pongan aventureros a irse a coger a las casas cuando vacías o en el carro.

Sé que suena feo ese uso de los seres humanos sólo para alegrar la genitalia, pero debemos considerar algo: un día quizás ni querramos forniciar porque nuestras hormonas se fueron al más allá y, seamos honestos, con un@ no se puede, ya sea por aburrición, cansancio y repetición.

Al menos que la táctica del bateador emergente sea una buena forma de forniciar, entrando un poco en la fantasía.

 

En tu motel o en el mío: elia.martinez.rodarte@gmail.com