Polisex

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Todas tenemos una foto así…

Nidia García Muñoz es la expolicía del municipio de Escobedo Nuevo León, quien tras su renuncia a la corporación, se dedicará al table dance. La foto tomada con su teléfono celular a su senos, montada en una patrulla y cargando un arma larga, la proyectó a la fama momentánea que da el nudismo en las redes. Pero arruinó su carrera como vigía de la seguridad de los escobedenses.

La foto llegó a miles de personas porque a la expolicía se le extravió su celular y la imagen fue a parar a las masturbatorias pantallas. Alguien con mala intención y ardido se encargó.

Nidia tuvo oportunidad de explicar las razones de su foto y porqué aprovechará que sus tetas gustaron mucho, para lanzarse al mundo del table dance con presentaciones que ya se programaron en varias plazas, debido a la oportuna intervención de un señor que la va a representar en su nueva faceta artística.

El chisme que no me sé, es que pensó su esposo después de que supo que un compañero de la Polisex (su nombre del table) fotografió los senos de la mujer porque estaba cumpliendo “un reto”, cómo reaccionó la familia de Nidia y sus dos hijas y si recuperó su teléfono y las fotos.

En su perfil de Facebook la expoli explicó cuando salió la imagen del escándalo: “me siento indignada por el gran daño qe ocasionó qe saliera esa foto ya qe se daño principalmente a mis 2 hijas, seguido de mi esposo, mis padres, hermanos y familia entera, con esto estoy reconociendo mi gran falta…ojalá qe todo se olvide ya qe todos somos humanos y nos equivocamos” (sic). Declaración que, obvio, fue olvidada después de que Nidia firmó un contrato para bailar.

Durante el anuncio de su próxima gira artística, Nidia comentó que su nuevo jale le dará más dinero del que recibiría en la corporación policiaca de Escobedo, pero la revelación más contundente, y por desgracia cierta, es que “todas tenemos una foto así”, con los senos de fuera o desnuda, y que es normal.

¿Por qué necesitamos fotografiarnos desnudas? Porque aunque sea una verdad patética, la mayoría de las mujeres necesitan una afirmación de su cuerpo buscando la aceptación de alguien, la lujuria de su ser deseado, la atención de un tonte que no las pela, o quizás lo hacen por coerción y por complacer…Quien encuentra una foto de un desnudo en un celular, sabe que no es una imagen sólo para consumo personal. Es algo que se compartirá. Además, eso del encueramiento se nos da maravilloso como treta maligna, porque sabemos que si traemos falda y dejamos caer el jabón, será un éxito total con un bato. Volteará de inmediato a verte el culo o lo que pueda alcanzar a ver y agarrar hasta donde lo dejen. ¿Por qué algunas mujeres pueden utilizar ese recurso de empujar la puerta con las nalgas? Porque es posible y fácil. Es también un producto de una sociedad machista y patriarcal: nos aprovechamos de lo lindo ante el baboseamiento de un señor y, claro, que muchas van a sacar ventaja de este recurso sucio, pero validado siempre a su conveniencia por el público masculino. Suena cruel y horrible. Así es la transa con la carne en este momento: Nidia, la expolicía de Escobedo, sólo se integra a un mercado de alta demanda, como lo es el del table dance. Otras actividades se pondrán en su camino, y quizás el trabajo sexual y las películas porno sean su próximo objetivo. La libertad del uso de nuestro cuerpo es responsabilidad propia, así como sus consecuencias.

Sin embargo hay que tomar en cuenta que: no todas las fotos donde sale tu pudenda son publicables. Si guardas instantáneas de tu piel para “alguien”, asegúrate que no haya caras. No te tomes fotos de la pudenda de forma que puedas ser identificado por un tatuaje, piercing o seña particular. No premies a tod@s con tus imágenes encuerad@, porque a la primera bronca grande, la venganza de alguien ardido, será el queme de tu reputación. Si tu foto se sube a internet, su camino es incierto. Puedes terminar siendo la imagen de puñeta de alguien abyecto.

 

Sin esposas: elia.martinez.rodarte@gmail.com