Una copa para la sangre

Toma de esta copa

Traen una escándala con el uso de la copa menstrual versus la toalla sanitaria, la toalla ecológica y los tampones. Nuestras opciones para recoger la sangre del mes son muchas, y aunque las versiones ecológicas como las toallas de tela y la copa son las óptimas, no a todas les vienen bien.

La idea de introducirse una taza en el coño no es popular, incluso sean mamacitas que se meten kilómetros de penes y dildos, pero que le hacen caritas a la copa de silicón.

Aunque digan que las mafias de la industria de las toallas sanitarias y tampones, tratan de boicotear a la copa menstrual porque les quita mercado, me parece un tanto descabellado. La idea de acostumbrarse a una copa que extrae la sangre mensual no suena muy convincente, pese a los ahorros económicos, a que no genera desechos ni contamina y su vida útil es larga.

La copa menstrual es como un dedal de plástico, un poco más grande, hecha de silicón, lo que permite su flexibilidad adaptable a la vagina.

Viene en forma de cono o de gorrito luterano, pero la más común es como si fuera un condón para un pene corto y grueso. La copa es suave y manejable, dura muchísimo y sólo se ve su desgaste porque se pone amarillenta.

Para ubicarla dentro de la vagina se realiza exactamente el mismo procedimiento para poner un tampón o un condón femenino. Se lavan las manos muy bien, toman su copa previamente hervida e higienizada, le hacen el hoyo chiquito, doblando el orificio de la copa, y la introducen en el canal vaginal.

El éxito de la copa radica en que solita se pepena en la vagina y recibe la sangre menstrual sin dejar caer una gota en el calzón. Cada tanto vas al baño y checas tu copa a ver cómo anda el nivel de clamato en la zona, ash…

Suena horrorosa la idea de que la copa hace vacío, pero es obvio: de alguna forma se debe detener en los dentros. Cuando se quita para vaciar la sangre, se meten los dedos en la vagina para presionar la copa un poco de los lados, eliminar el aire y permitir su salida. La copa sí ayuda a transitar con limpieza y comodidad la etapa de la regla, por ello hay que practicar y acostumbrarse.

Aunque crean que la copa “se les va” o “se les puede quedar adentro”, esto es imposible, igual que como sucede con un tampón, un dispositivo intrauterino, el diafragma y el condón femenino. Meter y sacar “cosas”  en la vagina es una actividad bastante normal para muchas mujeres, y no tiene relación con el fornicio, la coitalidad o los dildos.

Al sacar la copa menstrual hay que extraerla en vertical, después de que la “desprendimos” de su estado al vació aflojando un poco los bordes con los dedos. Los ejercicios Kegel ayudarán mucho a extraerla: si dominan el movimiento de sus paredes vaginales pueden expulsar la copa sin necesidad de dedos. Dominando eso pueden exprimir a cualquier pene hasta el desmayo.

Si no cuentan con ese perrito de fuego, entonces usen las manos limpias. Las mujeres con uñas largas deben aplicar más cuidado en la maniobra.

Es necesario enjuagar la copa después de quitarle la sangre, lo cual se convierte en un movimiento incómodo en un baño público. Habría que optar por sacar la copa, vaciar la sangre y enjuagar más tarde en casa. Pero no es lo óptimo.

Otra opción ecológica como la copa (que dura entre 10 y 15 años) podrían ser las toallas de tela, como las que usaban nuestras abuelas, pero en versiones modernas con estampados rumbosos, que como sea te recuerdan que estás sangrando. La cosa es que aquí hay que estar lavando estas compresas, que son bonitas y no contaminan, pero su vida útil no es muy larga. Literalmente sacamos los trapitos al sol.

Los tampones y las toallas sanitarias son actualmente las alternativas más viables para la regla, porque muchas ni siquiera saben meterse un dedo, ahora menos un adminículo que les ayude con la sangre.

Aprendamos a conocer nuestra vagina. Échenle un espejeada.

 

Alzo mi copa: elia.martinez.rodarte@gmail.com

 

 

 

 

 

2 comentarios en “Una copa para la sangre

  1. Excelente entrada.

    Yo la uso desde hace dos años y no la cambio por nada. El año pasado, en un viaje de vacaciones, se me adelantó medio ciclo la regla, así que no la traía conmigo y casi lloro esos 3 días que me tuve que aventar con tampones.

    • Qué bueno que comentas sobre el uso porque realmente se necesita conocer todas las alternativas. He leído comentarios de todo tipo, y bueno, creo que todo radica en el conocimiento del cuerpo y sus funciones. Saludos y gracias por comentar.

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