Piropos, “flores”, acoso y otras necedades…

Ésas de negro…

morras

Cuatro morras grabaron un video por algunas calles de la CDMX. A través de este recorrido nunca faltó quien les gritara babosadas. Piropos. Acoso sexual en la calle. Un tipo hasta se les pajea frente a ellas y delante de otras muchas personas que pasaban por ahí: ¿quién coñas se la jala frente a un estanquillo a la luz del día? Esas son ganas de elongarla…

En algunos de los tramos las chicas se detenían a preguntarle a los baboseadores: ¿me quieres decir algo? Y vemos claramente cómo se les frunce la humanidad a esos tipos. Ninguno supo enfrentar la pregunta, y lo peor, ninguno cree que está equivocado: es normal acosar.

Me preocupa que la reacción inmediata de los batos sea: “ya no les puede uno decir nada lindo”, “hasta uno les hace el favor”, “bien que les gusta que les digan de cosas…”, porque eso quiere decir que no están entendiendo algo tremendo: no existe derecho tal que permita que una persona exprese sus pareceres sobre el culo, pechos, genitalia, piernas o apariencia de alguna. Esto va también para esas lagartonas del infierno que acosan a chavitos. Aunque la regla machín dicta que un batillo se debe de aguantar si alguien lo piropea o quiere tirárselo, la regla feminista es que ninguna persona debe de transgredir ese espacio del otr@. Muches creen que al no obtener una objeción al piropo, la persona está aceptando esa mal llamada “flor”. Y sólo eso es una forma de ver a una morra como un pedazo de culo.

Otra de las reacciones de los batos es ofenderse de inmediato o hacerse ueyes, que es lo que mejor les queda a muchos. Sordearse es deporte nacional. Las mujeres (búsquenlas en MorrasContacto en Facebook) que produjeron el video se plantearon una pregunta: ¿qué nos quieren decir los acosadores? Y tras caminar varios días con la cámara oculta que grababa a los pelados que les tiraban piropos, la conclusión fue que en realidad no tenían nada qué decir, sólo estaban siendo patanes.

Vean el video, en especial porque es muy patética la forma en que los acosadores que aparecen en este material, todos, están convencidos de que deben de opinar sobre las morras, que se pasearon vestidas de negro, untaditas y apretadas, así como les gusta a muchos. Allá van los ojos a pegarse a las nalgas y a los pechos de las protagonistas del video, hasta un poli lujurioso sale: de la mirada lasciva pasan a la diarrea mental que sigue manando por la boca cuando liberan el agravio.

Una amiga querida me contó el sábado que va a cambiar su vestuario para realizar la limpieza de vidrios de su tienda, porque los batos que pasan se marranean, y olvídense de shorts o faldita, porque nunca faltará el baboso que quiera hacerte el papanicolau visual. Llegar a un extremo de sopesar con cuidado el atuendo, es demasiado: ¿por qué debemos cambiar nuestra forma de vestir sólo porque un hato de macacos enrabiados quieren olisquear un coño que en ninguna de sus reencarnaciones podrá tener?

Además, temo decir, que el piropo aunque sea rosa y bordado de encajes, siempre es una invasión, una necedad del ego del acosador que cree que porque le miraron cuando dijo su dislate, o le sonrieron, ya fue aceptado o ya dio un paso adelante.

Sin embargo al piropeador no le interesa tanto hacer el halago, sino asumirse como un tasador de tafanarios; y como dice la activista española Yolanda Domínguez: “nadie se crea la mentira de que los piropos se dicen para agradar a otra persona, los piropos son expresiones onanistas que se emiten para el regocijo personal…olvidamos que a quien se refieren no es ningún objeto ni un estado meteorológico, es un ser humano que tiene oídos y además siente. ¿Te has preguntado qué efecto causan en la persona que los recibe? Si la intención es halagar es lo mínimo que hay considerar.” (“Los piropos no son para el verano”, Hufftington Post)

Una señal de respeto y de evolución cerebral, es no dar una opinión no pedida. Es lo mismo con el piropo.

Nos vemos en las redes sociales en mi página www.ivaginaria.wordpress.com y en @Ivaginaria en Twitter y Facebook.

 

Parecen lesbianas:elia.martinez.rodarte@gmail.com

2 comentarios en “Piropos, “flores”, acoso y otras necedades…

  1. Cuanta razón como siempre Elia, Sordearse es deporte nacional. vi el video, a todos se les cae algo cuando los enfrentas y es verdad: no tienen nada bueno para decir porque de verdad, no está en ellos opinar sobre como van las personas en la calle pero lo más alarmante de todo este circo, es como dices en otra parte, es que ninguno cree que está equivocado: es normal acosar.

Los comentarios están cerrados.