El culo nunca es mal tema…

Sentones de amor

Ejecutar el acto sexual en la posición en que una persona está sentada sobre otra, no sólo se trata de un enorme trabajo de los muslos y de fuerza en las piernas.

Coger sentados es una de las prácticas más socorridas cuando se quiere forniciar en espacios abiertos no muy vigilados, canchas, gradas, parques, asientos de autobús e incluso del metro, al aire libre y en todo sitio en donde podamos posar nuestro tafanario encima de un buen asistente sexual.

También es la gran triunfadora de los cines, en especial de las salas porno, las cuales tienen el consumo de cogidas por sentones más alta, en especial porque en lo oscurito no se ve quien brinca. Eso me recuerda asimismo que una vez que fui a un autocinema, esta postura sirvió para que nos desentendiéramos un par de veces de la película de Jackie Chan que estaban dando en esos cines, en donde lo que menos importa es la cartelera. Me gusta cuando los cines son echaderos involuntarios. Es muy romántico y fuera de lugar.

Esa conexión que ocurre con un pene erecto y una vagina o ano de la persona que se sienta, es cómoda, es acomodaticia y no es una posición tan “reproductiva”. Acuérdense que las posiciones en las que el pene avienta una eyaculación hacia arriba, el semen tendrá que bajar y gotear. Esto no quiere decir que deban dejar de usar el condón y que se desentiendan de la protección y del sexo seguro.

Las ejecuciones sexuales con los cuerpos atornillados como en el caso de este emparejamiento de genitalia y tafanario, se dan bien con penes de todos los tamaños, pero no es idónea para los falos largos que puedan enterrarse demasiado en la cavidad, con riesgo a lastimar alguna zona profunda.

Darse de sentones en el fornicio es también la posición de los viajes largos en autobús, y hasta se han hecho chistes al respecto que no voy a contar porque son verdaderamente mamilas. Sin embargo en la oscuridad de esos tramos sinfín con luz apagada, nunca faltará quien se dé sus arrimones en los trayectos. Es mejor ahí en el asiento con cierto aire puro que irse a forniciar a los baños, que casi siempre apestan a humanidad podrida.

Para que ya le varíen un poco a la subida y bajada normal de sus acostones y ejecuciones en el sexo que pueden tornarse aburridos si no voltean la carne, pónganse a dar sentones.

Cuando se sienten, procuren no dejar caer todo el peso de la ley, oséase esas tepalcuanas de miedo que tienen algun@s. El trabajo de los sentones es enterrarse en un pene con un movimiento controlado de pompeo y con ritmo, por eso eviten asfixiar la genitalia del otro dejándose caer.

La persona silla, o encima de quien se sientan, deberá de sostener un poco las caderas de quien se le asienta en el regazo. Se trata de ayudar al movimiento y a su continuidad. No sean de es@s que pompean dos segundos y ya les dio la taquicardia. Dejen de fumar.

Una variante del sentón es el que se puede realizar en un columpio. Ash…Cualquier columpio, ni se empiecen a emocionar con salas de tortura. Traten que no sea en el parque de su colonia por favor, porque sería muy desagradable que los encontraran enchufados en plena columpiada.

Pero siempre consideren las opciones de posturas sexuales sentad@s como una forma de añadirle más reacomodos al fornicio, en especial porque se desgastan pronto estas prácticas y nomás estamos acostumbrados a montarnos…Casi emulando a nuestros hermanos mamíferos.

Un punto extra de la posición coital sentaditos es que el pene acaricia sitios de la vagina (o del culo) que no habían sido tocados con otras posiciones. La exploración es más amplia y satisfactoria, dependiendo de cómo muevan el bote, nunca mejor dicho. Intenten masajear con el pene toda la cavidad y ser gentiles y voraces a la vez. El sexo siempre tendrá un aspecto frenético y es aquí en donde deben atascarse.

Nos vemos en las redes sociales en mi página Ivaginaria en Facebook, que gracias a ustedes que comentan y lee se enriquece más, así como en @Ivaginaria en Twitter.

 

Cabús: elia.martinez.rodarte@gmail.com