No mandarás fotos porno con tu bebé de fondo…

Enseñando el bulto

Las personas que fotografían sus genitales y los mandan por celular, redes sociales o correo electrónicose dividen en dos grupos: quienes ponen su carota junto con sus genitales, pechos, culo y demás partes (según ell@s) apetitosas y quienes no ponen la cara en la foto. De ahí en fuera por mí que se la arranquen, con excepción de esas asquerosas entidades que se la pasan mandando su pobre genitalia a menores, con el fin de acosarles. Si un viejo atascado les manda su verija, denuncien, no se dejen de esta asca de personas.

El chisme esta semana, dentro de la aburrida campaña por la presidencia de Estados Unidos, fue que (chequen cómo va el argüende…) Anthony Weiner, el esposo de Huma Abedin, una de las principales y más leales asesoras de la campaña de Hillary Clinton, fue exhibido gracias a que el idiot mandaba fotos de su pene con el pseudónimo mamila de Carlos Danger, o sea Carlos Peligro…

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Este señor, expolítico, excandidato y famoso exescándalo sexual, ya había caído en desgracia antes por lo mismo: es bien caliente. Hace más de cinco años lo pepenaron con el pene alborotado en unas fotos que mandó vía internet, lo cacharon, lo exhibieron, lo hicieron meme mil veces y quedó bien quemado.

Y ahora le sucede lo mismo, por el nexo indirecto con la campaña de Hillary Clinton, como buen reincidente de su propia parafila: es un exhibicionista. Y ni siquiera de los gruesos: sólo muestra su erección bajo la trusa. Otro agravante es que le hallaron a unas morras en bikini con las que intercambiaba imágenes.

Este individuo en teoría es inofensivo, porque sólo ejerce su parafilia de mostrarse, porque le cachondea. No coge, señores, repito, no coge. Todo es virtual y ñoño porque no hay pelos. Lo cual lo hace ver patético en muchos niveles, pero recordemos que la sexualidad se vive y se complace en niveles diferentes, porque cada persona posee una pulsión única. Que es válida cuando se ejerce sin afectar a otr@s. Ahí es en donde atoran a Mr. Weiner el exhibicionista. El muy retonto envía una foto exhibiéndose, posando en su cama, con su hijo pequeño dormido a su lado.

Desde que los selfies se pusieron en modo caliente todo ha sido un desastre en materia de foto cachonda. Tenemos la foto de la muchacha enseñando los pechos en microtanga, que poco esconde el coño rapado, con un fondo de un excusado con una caca flotando. O los que se retratan forniciando en la cama que por desgracia está al lado de la cuña del bebé que también sale de decoración…

El Mr. Weiner de esta historia, posiblemente sea investigado por Servicios Infantiles, el equivalente al DIF mexa), porque es absolutamente inapropiado involucrar a un menor en una fotografía de corte erótico que circula en internet, y ahora, en todos los medios del mundo en donde se reproduce la imagen de este padre de un nene de tres años.

A diferencia de nuestra mojigata nación, que le da un tratamiento de sobadera, indulgencia y complicidad a l@s políticos, y no exhibe la oscuridad de sus verijas (que sería por demás divertido y vendible), en Estados Unidos los medios se han frotado el tafanario con notas de escándala sexual y política. Y lo peor, es una historia de un exhibicionista cercano a Hillary Clinton, quien ya es una lagartija muy apedreada en las lides del escándalo sexual, como la de aquella ocasión en que a su esposo se la mamaron y todes nos dimos cuenta.

Atravesar a un menor en una foto fue el gran pecado, en especial ahora que está enmedio del divorcio: su ex y asesora de Clinton anunció que lo dejaba. Fue su primera reacción a un tardío conflicto en su vida: ¿cómo se queda con un menso que posee una compulsión de mostrarse sin compartirse y con propensión a la infidelidad? Fuera de eso es un exhibicionista del montón que nada más florea la reata en la foto para decir frases tan lugarcomunescas como: “mira cómo me tienes”; “ya la tengo parada, ¿qué vas a hacer?”; “¿vas a querer de ésta?”.

¿Neta batos?

Diámetro: elia.martinez.rodarte@gmail.com