bozal para los curas y otras fantasías

Guía para exorcizarse contra curas

Desde que el prelado católico Norberto Rivera Carrera aseguró que el ano de un señor no era un sitio del cuerpo para recibir el trozo de otra persona, toda la seriedad que pudo haber tenido la iglesia católica, se convirtió (o perseveró) en un divertido bufonato de sinsentidos.

Los ministros de otros cultos religiosos, en especial los derivados del cristianismo, son lo mismo, salvo con una voz menos gritona por ser religiones minoritarias. Pero creo que las iglesias cristianas extremas que conforman la banda que liderea las religiones mexicanas, deben saber lo lejos que están meando fuera de la olla sus representantes, curas, pastores y demás vociferantes.

guadalajara

Lo increíble del asunto es que los ministros de las iglesias siguen diseminando falsedades, aprovechándose de la ignorancia de mucha gente de cualquier estrato social, personas con poca instrucción sobre los derechos humanos básicos, como asistir a una función de teatro o espectáculo, sin temer a la censura o a la idiotez.

Ergo lo que procede contra la diseminación e ignorancia por parte de los ministros de cultos religiosos de cualquier denominación cristiana será:

Descreer de los consejos anatómicos y sexológicos de los ministros religiosos, porque se supone que ell@s no utilizan esas partes corporales, son célibes y no poseen ninguna formación en educación integral de la sexualidad para afirmar nada que se relacione con la actividad sexual con otras personas además de un@ mismo, porque asumo que todes los funcionarios religiosos se masturban. Y además, cuando citan estudios “científicos” son elaboraciones que inventan para sustentar sus infundios o deformaciones de investigaciones serias. Existen quiénes saben bien de qué va el ano y son religiosos en ejercicio también. No sólo del ano propio, sino del ajeno y a veces de criaturas.

No confundir las opiniones personales de los sacerdotes con reseñas para espectáculos y mucho menos basar la decisión del propio entretenimiento en los dichos de un cura mediático que prejuzga como satánico a un show, sin conocerlo. Como la reciente censura del párroco de Televisa en Monterrey, Juan José Martínez Segovia al espectáculo “El circo de los horrores”.

padre

Después de que este ministro de la iglesia católica dijo que la gente que acudiera a ese show “satánico” perdería la paz emocional, el ayuntamiento de Monterrey canceló las funciones. Los productores de este show decidieron no presentarse en la capital de Nuevo León. Es asquerosamente cierto que “El circo de los horrores” fue prohibido en regiolandia porque la iglesia católica teme la enajenación de las almas con la presunta misa negra que se ejecuta en dicha producción española de éxito mundial.

Evitar que los ministros de los cultos cristianos o sus simpatizantes se conviertan en meteorólogos y expertos en huracanes, o en especialistas del clima basados en el antiguo testamento. Como el bloguero cristiano Andrew Bieszad, quien aseguró que la entrada y asolamiento del huracán Matthew en Florida es un castigo divino para los homosexuales.

El problema es que a las divinidades se las pasa la mano, y no andan preguntando la preferencia u orientación sexual de ninguna persona: un fenómeno de la naturaleza agarra parejo.

Recordar que México es un estado laico, que no está al servicio ni complacencia de las religiones, y que ninguna persona de ningún culto religioso, sea ministro, gerente, pastor, cura, párroco, obispo o quien milite dentro de la predicación de algún dogma, puede guiar las conductas de las personas en este país, porque no posee sus voluntades. Deben de quedarse fuera de nuestras decisiones básicas como elegir un show para entretenimiento o de la reproductividad de las personas o de la familia que elija cualquiera en esta nación.

Exigir a los representantes de todos los cultos que hablen y prediquen sin manipular las conciencias de los feligreses, sin prejuzgar, sin engañar, sin atemorizar y sin poner en riesgo el credo de su público. ¿No se han dado cuenta que son quienes fomentan el odio, la discriminación y la ignorancia? En este país no podemos más con la violencia y es ofensivo que los ministros religiosos la promuevan.

Es un sinsentido de todas las religiones esta promoción del odio en cultos que fueron nacidos para esparcir el amor.

Satán sotana, sotana satán: elia.martinez.rodarte@gmail.com

PostScríptum: ésta religión si siento que me da amor

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Del calendario Sancta Paraphilia de la iglesia ortodoxa.