eat my shit

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Coprofagia y coprofilia

Una cosa es leer al Marqués de Sade e imaginar todas las escenas que describe, que rayan en el crimen y en una lujuria desenfrenada y sin concierto, y otra ver las impactantes imágenes de su literatura en películas. Como las escenas en donde comen caca, se amarran, golpean, cortan, meten cosas por los orificios corporales y otras delicadezas de ejercicio erótico, por  llamarlo de alguna forma.

Sade sabía cómo violentar la imagen y la imaginación. Fue un noble francés desmecatado, quien visibilizó muchas prácticas sexuales y parafilias. En Sade vemos que gustaba del shibaru, esos amarres en donde envuelven de mecates a una persona, la enrollan como tamal y la cuelgan como jamón en carnicería.

En Sade encontramos también una palabra: el sadismo, que significa la aplicación de dolor y sufrimiento en otro, con miras a la consecución del placer, cosa que no siempre lograba el marqués. Al divino Sade le gustaban demasiado las trabajadoras sexuales, a quienes torturaba y trataba muy mal, hechos que propiciaron que estuviese en la cárcel en varias ocasiones.

El escándalo tronó verdaderamente cuando fue perseguido por haberse fugado con su cuñada y otra vez al bote. Curiosamente el marqués de Sade quizás se haya vuelto un loquillo porque nunca conoció el verdadero amor. Era un rebelde que desarrolló una amargura que se transformó en lujuria enloquecida, porque nunca le permitieron vivir el romance y encontrar a su pareja anhelada. Los nobles franceses, como en casi todas las cortes, se casaban con la esposa idónea en matrimonios arreglados por conveniencia.

“Saló”, una cinta dirigida por Pier Paolo Pasolini, es una de esas adaptaciones de la obra de Sade (Los 120 días de Sodoma) en las cuales hay que tener un estómago firme para aguantar escenas verdaderamente gruesas de violencia y de sadismo. Y es la obra fílmica donde la coprofagia y coprofilia se visibilizan como práctica extrema y erótica.

Coprofagia y coprofilia son antiguas parafilias que ahora conforman algunas de las más atascadas secciones de los sitios pornográficos. En “Saló”, Pasolini puso a comer harto helado de chocolate a los protagonistas del filme y recrea la parafilia con fidelidad. Algunas referencias sobre la producción de la película mencionan que la caca de la filmación contenía mermelada de naranja para darle mejor consistencia a la nieve. Pasolini lo logró con creces: recreó la mejor popó del cine del siglo pasado.

Grandes montones de nieve simulando caca pasmaron a aquellas audiencias setenteras que vieron la adaptación de las ideas de Sade y las del director, quien realizó una metáfora de la postguerra con la cinta.

“El círculo de mierda” es la parte de la película en la cual vemos a algunos jóvenes, a quienes se les prohíbe defecar durante un rato, para que luego emitan por sus tafanarios su execrencia, misma que fue engullida. Eso no les excita a ellos, sino a quienes les obligan a hacerlo.

La coprofagia es la actividad de comerse las heces, como lo hacen algunos insectos. Es una función de la naturaleza que permite el reciclaje, aunque en ciertos animales como los perritos, es algo esporádico, pero sucede. Existen personas que no sólo les gusta la caca, sino que experimentan con ella en sus actividades sexuales porque les excita, como lo es en la coprofilia.

Nadie puede entender las motivaciones y pulsos internos que expliquen a detalle cuál es la razón que incita a la cachondería con la mierda humana, pero existen muchas formas en las que la gente se hace encima de otra, les gusta y les calienta. Verlo y hacerlo.

Es para temperamentos muy resistentes ver en el porno a una señora tirándole sus execrencias a un tipo en la cara, o quienes se sientan en el cuerpo de otr@ y lo forran de “helado de chocolate”, así como las escenas de sexo anal en donde se viene todo el contenido de desecho humano y va a parar en la piel de alguien. Son parafilias y son maneras de ejercer la actividad sexual y deben ser forzosamente una actividad consensuada y responsable, porque no es higiénica, ni salubre y es de alto riesgo infeccioso. Sólo es la comprobación de que todo lo que sale del cuerpo humano sirve.

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Orinarte: elia.martinez.rodarte@gmail.com

4 comentarios en “eat my shit

  1. Vi hace muy poco Saló y flipé en colores. De cómo Pasolini plasmó la imaginación y deseos de Sade. Y con el trasfondo nazi. Una pasada. Se te queda el estómago dado la vuelta, eso sí. ¿Sabes que mataron de una paliza a Pasolini dos semanas despues de estrenar la película? Le acusaban de pervertido y homosexual…. muy triste…

  2. “Pasolini lo logró con creces: recreó la mejor popó del cine del siglo pasado.” >Ay elia, sus frases de remate me encantan- Una tragedia lo de Pasolini.

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