reste…

Me puse a calcular en mi calculadora invisible y creo que nos conocemos hace dos esposas, dos hijos, una hija y unos novios sueltos, una llevada de grúa y una mudanza acelerada mientras se apacentaba un rato en mi casa varios empleos, juntos, separados, en la competencia y en la incompetencia, nos conocemos hacía varias muertes y vidas ajenas que incidieron, como siempre, como ahora en este momento en las cosas que hacemos y dejamos de hacer. Hemos tenido periodos de silencio, silenciosos y los demás han sido gritos y conversaciones y peleas eternas porque tampoco sabes controlar lo que tomas. Pasó todo este tiempo y aún estamos aquí, qué raro, pensé que sí iba a ser la última la última.

Tuve que detenerme a escribir esto. Llegaré tarde, como siempre.

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