Para verte mejor…

balla

Fornicio frente al espejo: etiqueta

A muy pocas personas les gusta verse desnudos. Salvo una morra que vi caminando desnuda por el Zócalo hace mil años durante la fotografía de Spencer Tunick, a nadie he visto conducirse con tanta seguridad sobre su cuerpo. Ella iba encuerada, pelos púbicos al aire, como si fuera a cobrar un cheque de un millón de dólares.

A nadie más he conocido que se conduzca con más garbo en la desnudez en un ambiente de nudismo en vivo. Las teiboleras, bailarines de contemporáneo y otres que se encueran en escena, dominan a su cuerpo como el instrumento de arte que es.

Así debemos actuar frente al espejo mientras forniciamos: como si estuviéramos bien buenotes. No nos queda de otra.

Tener actividad sexual frente a un espejo es un acto de voyeurismo y de exhibicionismo a la vez. Nadie sabe qué es lo que le gusta más hasta que lo experimenta. Un buen ejercicio previo para las mujeres, incluso para conocer mejor la genitalia, es masturbarse frente al espejo. Para saber en dónde tocarse, para saber cómo operan nuestros genitales incluso: una puede observar su propio orgasmo en el espejo, porque somos entidades punzantes.

Así mismo los hombres, pueden ensayar con una paja ante el espejo aunque sus órganos sean expuestos y visibles. La manuela observada puede ayudarles a controlar la eyaculación, a ver las reacciones de su pene mientras se va poniendo duro, cómo les gusta jalarla y también es un ejercicio de tino: pueden echar el semen y tratar de controlar el chorro, por ejemplo, si quisieran tirarlo encima de la cara de alguien y no darle en los ojos, o en la espalda pero que no caiga en el pelo: que aterricen los pececillos en donde mejor les guste de acuerdo a la dirección.

Estos actos que pueden parecer tan ordinarios, ayudan a empoderarnos sobre nuestra genitalia y nuestro cuerpo en sí.

Sin duda el espejo fue acomodado en las alcobas de moteles y hoteles, en echaderos y en sitios sexuales como nuestro cuarto, como una manera de multiplicar el placer exhibicionista y voyeurista. El equivalente sería ver un poco de pornografía mientras un@ se avienta el coito, pero lo importante del espejo es el recreo del placer.

El espejo, como eco del ego, nos devuelve la realidad. Entonces hay que asumirla, como las posiciones y ensayarlas. Nadie dice que va a ser bonito que ustedes de pronto volteen a ver cómo es en verdad su culo, o cómo lucen abiertas de piernas en pose de revista pimienta. Pero la aceptación del cuerpo y sus asegunes, siempre nos conduce a un mayor control del placer.

coger.gif

La mayor parte del éxito del fornicio, del coito, de fajar rico, consiste en sentirse bien buenos, y con el espejo pueden tambalearse algunas inseguridades, pero si fornician y sienten mirándose al espejo, liados con su compañeros sexuales, se empodera uno mism@ ante la visión de la corporeidad.

Nuestro cuerpo es el vehículo del fornicio. Hasta en las experiencias tántricas y en el sexo virtual, el cuerpo ejerce la actividad sexual y erótica y es el primer receptor se las sensaciones. Ver las reacciones corporales, gestos, apretamientos, pompeos, empinaciones, caricias y fajes, besos y felaciones frente a la imagen que nos devuelve el espejo, nos ayuda a mejorar el abordaje del sexo.

Masturbarse juntos frente al espejo. Realizar el 69. La posición de perrito. El misionero. Cualquier ejecución que realicen observénla y ensayen cómo quieren verse y desde qué ángulo abordar.

Acomoden a sus parejas de forma en que ustedes vean también lo que más les guste en el espejo, mientras pompean o maman, porque eso también es parte de las porras que uno mismo se echa cuando está forniciando.

Sin duda la gente le pone más galleta a la actividad sexual cuando se mira en el espejo, y mientras más se acomoden a la visión de su cuerpo desnudo ensartado encima de otro, mejor será la experiencia.

No presionen a las personas que no les guste desnudarse a ponerse en posición de rana frente a un espejo, porque puede ser una experiencia intimidatoria. Desnudarse es gradual, porque también quitarse la ropa es parte de la entrega.

Nos vemos en las redes sociales y en www.ivaginaria.wordpress.com

 

 

Otra dimensión: elia.martinez.rodarte@gmail.com

Anuncios