diario de la ñoñez: Jane Austen, sal de mi cuerpo…

jane

Jane Austen en una caricatura

Escritora de recámara

Si alguien nos ha enseñado lo que es el pesado trabajo de ser mujeres, es la escritora Jane Austen, a quien hoy recordamos en el 200 aniversario de su muerte. Les invito a leerla, para que se den cuenta que las morras y el alma humana en sí, no son muy distintas de la sociedad conservadora y machista que a ella le tocó.

La primera vez que leí su novela “Sensatez y sentimientos”, acabé enojada, en especial porque todas las personajas debían controlar su conducta, ya que, si desbarraban, se les arruinaba la vida para siempre. Las mujeres de esa historia, las hermanas Dashwood, estaban condenadas a casarse bien o si no, a morir a como una carga para su familia.

Su obra estaba llena de primas pobres, con pretendientes de dudosa fortuna y de dilemas de cómo las mujeres deben de conseguir un buen marido, si no se quedaban como un mueble al cual seguir dándole mantenimiento.

elinor.gif

“Elinor Dashwood”, Emma Thompson en “Sensatez y sentimientos” y “Caroline Bingley” de “Orgullo y prejuicio”, por Kelly Railey.

Estas situaciones prevalecían en los libros de Jane Austen, quien nunca se casó y murió sola, siendo una escritora prolífica y productiva, yo creo que por eso: no tenía bato que andar testereando ni que le quitara el tiempo en necedades.

En los tiempos de la Inglaterra más conservadora que le tocó a Austen, las damas de más o menos buena familia y chance de encontrar algo decente, debían talonear desde chiquillas la posibilidad de un marido que les diera peso social, las mantuviera bien o que no les quitara, al menos.

En cada una de las novelas se muestra a esas pobres mujeres, casi sin posibilidades de hacer otra cosa que no fuese el matrimonio y la crianza. Austen fue una de esas mujeres locuaces que recibió instrucción y educación especializada por parte su padre, un pastor culto que a su vez, se encargaba de la tutoría intelectual de otr@s jóvenes.

Yo pensaba, ¿por qué nos les dan chanza a las mujeres de que se avienten al amor y sean ellas la que propongan la transa?, ¿cuándo alguna de las heroínas de Austen va a poder triunfar cuando ella realmente quiera? Austen no era ninguna morra quejona que anduviera lloriqueando porque ella y sus contemporáneas estaban hasta el culo en la sociedad más aburrida y estricta de occidente.

Con comentarios muy finos, sarcásticos hasta cierto punto, ella mostraba cómo las morras de su tiempo se entrenaban en oficios mamilas que no servían para nada, en ocupaciones muy snobs que no eran relevantes, y sólo aprendían trucos como monos de circo para adquirir cualidades vendibles para ser una buena esposa. Como un perro con pedigrí.

En novelas como “Mansfield Park”, “Sensatez y sentimientos”, “Orgullo y prejuicio”, “Emma”, cada una de las protagonistas debe de ganar su lugar en el mundo y en casos tremendos, antepone su felicidad, por el debe ser.

amor.gif

Darcy y Bennet

La misma vida de Jane Austen, en una sociedad en donde las mujeres dependían totalmente de los hombres, fue azarosa, porque siendo soltera, tuvo que vivir de arrimada con uno de sus hermanos, quienes por fortuna confiaban en su talento y le ayudaban a publicar sus libros, en especial en un mundo editorial en donde no se veía nada bien que una mujer escribiera. Tampoco que opinara o que tuviera pensamientos lúcidos.

Pero Jane, era una mujer instruida y analítica, que sabía que las mujeres necesitaban leer, educarse y prepararse para no depender de nadie. Es uno de los pilares del feminismo moderno y seguramente ella no lo supo, pero tuvo una noción de un mundo mejor para nosotras.

ak.gif

Escena de “Sensatez y sentimientos”

Murió a la tiernísima edad de 41 años. Quién sabe en qué estado sexual, porque también era un asunto peligroso andar forniciando, ya que la mercancía se les mosqueaba y la aburrida sociedad inglesa sólo quería virtud en las muchachas casaderas. Jane Austen falleció de una extraña enfermedad y sin novios o amasios importantes.

Sin haber amado con consistencia, Jane Austen nos revela la parte blanda del amor romántico, en personajes femeninos que se la pelan por cazar a quien verdaderamente aman, un marido factible, que de preferencia no sea un mantenido o sin linaje. Las mujeres tenían demasiado trabajo y en la obra de Austen, observamos y admiramos en una maravillosa prosa, todo ese sufrir.

 

No más drama: elia.martinez.rodarte@gmail.com

Anuncios