Unión de padres: aléjense de nuestros hij@s

biolo-1.jpg

Será una cruzada que durará largo tiempo la de erradicar el fundamentalismo fanatizado religioso que enarbola la Unión Nacional de Padres de Familia. Si hacemos una lista de los derechos de las niñas, niños y adolescentes que están violando al oponerse a la educación de la sexualidad en el nivel de secundaria, empezaríamos con la falta de respeto al tercero constitucional: “Toda persona tiene derecho a recibir educación. El Estado-Federación, Estados y Municipios impartirán educación preescolar, primaria y secundaria. La educación primaria y la secundaria son obligatorias”.

La Unión Nacional de Padres de Familia encabezada por su presidente, Leonardo García Camarena, han denunciado el contenido de educación de la sexualidad en los libros de texto de secundaria avalado por la Secretaría de Educación Pública, mismo que tachan de genitalista.

El conocimiento del cuerpo humano; sus fases reproductivas; el placer inherente a la etapa del desarrollo psicosexual que poseen los morr@s; la urgencia de que reciban información de basamento científico que les permita tomar decisiones sobre su sexualidad y que reflexionen sobre ello a lo largo de su vida: cada una de estas situaciones humanas del adolescente y púber, son urgentes. Los mencionados previamente son derechos sexuales universales importantes y fundamentales, porque son parte de los derechos humanos, que al parecer la Unión Nacional de Padres de Familia, persiste en ignorar.

Las criaturas crecen en un parpadeo y eso no quiere decir que su vida sexual aparezca de pronto. Desde que nacemos estamos viviendo la experiencia sexual de ser seres sexuados también, entonces estas personas de la Unión Nacional de Padres de Familia, están pervirtiendo y tratando con irremediable morbo, información que es derecho del público joven a recibir: “La educación que imparta el Estado tenderá a desarrollar armónicamente todas las facultades del ser humano…”, establece el tercero de nuestra constitución política mexicana.

cartilla.png

Esta evangelización de clóset que intenta realizar la Unión Nacional de Padres de Familia, al decir que ellos debieron de revisar los libros de biología con educación de la sexualidad, es más bien un reclamo por no haber tenido la prerrogativa de censurar contenidos antes de su publicación. En su discurso Leonardo García Camarena, presidente de ese órgano en el que se ha asentado una y otra vez enfáticamente respecto a los “valores más profundos”, asegura que “se ha iniciado una toma de las conciencias de nuestros niños, adolescentes y jóvenes, separándolos de su fe, su credo y su Iglesia en principio, para luego separarlos de su familia, de sus padres, de sus tradiciones…para, finalmente, provocarles un rompimiento consigo mismos, con su identidad, con su naturaleza, con su razón de ser…”. Con estas consideraciones García Camarena incurre en la violación del artículo 24 de nuestra Constitución Política: “Toda persona tiene derecho a la libertad de convicciones éticas, de conciencia y de religión, y a tener o adoptar, en su caso, la de su agrado”. Ergo, las peticiones de matrimoniar educación y religiosidad están fuera de discusión, ya que la religión y sus valores no comulgan con el laicismo que debe prevalecer en la enseñanza. ¿Qué queremos decir? Que se reza en casa y en sus templos y se estudia, reflexiona y se crean seres pensantes en las escuelas. La educación religiosa es otro asunto y depende de la orden. Yo estuve con los lasallistas y no recuerdo momento represor o incómodo. El abordaje de los hermanos para muchas cosas, era de aproximación intelectual y reflexiva lo cual agradezco mucho. Jamás vincularon la religión que yo en ese entonces profesaba, con el conocimiento científico.

 

Les invito a tod@s ustedes que son madres, padres, maestr@s, educad@res, a oponerse en absoluto a la imposición de una intervención perniciosa de personas como la Unión Nacional de Padres de Familia. No tienen derecho a censurar los libros que incluyan educación de la sexualidad, porque erradican la capacidad de un niño, niña o adolescente para discernir sobre su salud corporal, sexual y reproductiva. Eso es un ataque imperdonable hacia las generaciones jóvenes de nuestro país.

Nos vemos el lunes que ya será julio, y será, esperemos otro país. Que las diosas nos amparen y nos den luz para elegir lo mejor para nosotr@s, manita con bendición, amén.

 

Quien no vota, no bota: elia.martinez.rodarte@gmail.com

Anuncios