Escándalo sexual en el Tec

Cuando en un escándalo sexual están implicadas personas que una conoce de ha tiempo, la realidad se convierte en algo muy nítido y horrífico. No es la primera vez que algún conocido mío ha sido acusado de acoso sexual y de violación. Pero, este es un momento histórico para las mujeres y el pie posado en la puerta de una visibilización y sanción del acoso, que inició con el defenestrado Harvey Weinstein y que ha provocado que esto sea una enorme fruta podrida explotando encima del feminismo de cualquier catadura y procedencia, así como para las no feministas y adjuntas, mujeres heterosexuales, bisexuales, cisgénero, trans, lesbianas…

El morbo desatado por este caso en la comunidad cultural regiomontana ha convertido este serio caso en una comedia de pastelazo, en la cual se implica a una exsocia de Montes de quien se dice urdió una campaña de desprestigio y hasta se desató una breve bravata en medios, sin más aporte a la investigación que el evidente paleteo.

Es una alarma del sistema que se quiere autodestruir porque el abuso de poder, abuso sexual, acoso sexual, violaciones y transgresiones al cuerpo femenino son parte del cotidiano. De todas las mujeres. Desde el principio de la historia humana. Éste, si se aprovecha bien, será el momento en que la noción de equidad e igualdad está virando hacia la certeza de ser verdadera y evidente. ¿Estará terminando el secuestro ancestral del cuerpo femenino? Y aquí es en donde empieza el azote: el cuerpo de las mujeres…

Este derrumbe que empezó en Hollywood con Weinstein, hizo eco de inmediato en el mundo: sólo era necesario visibilizarlo.

En Monterrey,  Felipe Montes, el escritor involucrado en un caso de acoso sexual con sus alumnas, es ahora parte de una investigación de abuso sexual y de violación en perjuicio de alumnas que revelan en un blog sus acusaciones y versiones de los hechos. El también maestro del Tecnológico sorprende a tod@s por estos señalamientos públicos, porque también es una figura popular en el ámbito literario de Monterrey.

A mucha gente aún le parece increíble y el infierno de rancho norestense que se ha suscitado en este páramo desértico, sólo ha desatado una morbosa guerra de versiones que se acrecentó en las redes sociales y que viralizó la acusación a Montes y hacia otros maestros.

Las versiones de las alumnas que acusan al profesor Montes en una página, han escandalizado a Monterrey, por el peso que tiene el Tecnológico de Monterrey, por Felipe Montes, un autor de Tusquets y Mondadori y porque es un tallerista de muchas generaciones de escritores.

Hechos que sorprenden a una sociedad como la regiomontana, que sin duda está llena de depredadores y de señores que cometen acoso y abuso sexual, de maestros añejos que han intentado violar a las amigas de sus hijos, de jefes impunes que corren a sus secretarias cuando las embarazan, de artistas que gustan de la carne fresca, de señores que se creen con el derecho de acosar a las meseras en los restaurantes…

Las denunciantes de Felipe Montes en el Tecnológico de Monterrey han abierto una página con testimoniales explícitos sobre la actividad sexual ilícita entre profesor y alumnas, algunas menores, y revelan información sobre cualidades físicas privadas del escritor. Hasta hace un rato mientras escribía esto, la página no está visible por un supuesto hackeo. Montes ha sido separado temporalmente del Tecnológico, que se ha pronunciado a favor de una investigación para aclarar esta acusación y proteger a las víctimas y las personas que puedan estar en peligro de acoso o abuso sexual.

Existen personas que no pueden siquiera pensar que haya sido capaz de cometer transgresiones en contra de estudiantes y otro bando que irremediablemente le acusa y le insta a que se haga responsable de sus actos y que le condena.

El morbo desatado por este caso en la comunidad cultural regiomontana ha convertido este serio caso en una comedia de pastelazo, en la cual se implica a una exsocia de Montes de quien se dice urdió una campaña de desprestigio y hasta se desató una breve bravata en medios, sin más aporte a la investigación que el evidente paleteo.

Fuera de la burda telenovela, el Tecnológico de Monterrey ya se ha manifestado a favor de Protocolo de actuación y atención de violencia de género, así como organismos de feministas de la misma institución y simpatizantes.

Ahora el momento exige claridad en las investigaciones, visibilidad en las denuncias, protección a las víctimas y detener cualquier situación de abuso.imss-se-integra-a-campana-internacional-he-for-she-4f3744adca18c4f58013ce7cf9043afb

Este protocolo es parte de la plataforma de He for She de la Organización de las Naciones Unidas, el cual permite que se planteen las denuncias de abuso y violencia sexual y que exista la capacidad de investigarlas a fondo, que se despejen pruebas y que se castigue o se deslinden responsabilidades, para proveer justicia y atención a estos casos, con equidad e igualdad.

La UNAM implementó este protocolo hace un año y es urgente que sea aplicado en instituciones diversas. No es válido ningún ejercicio de poder en la relación maestro alumno, ni sexual ni de violencia o abuso y es derecho de la víctima mantener un estatus de anonimato, ya que al revelarse su identidad se revictimiza, por ello se realiza una investigación institucional y de preferencia asimismo de orden penal.

No debemos sorprendernos ya de que los casos de abuso se susciten cerca de nosotros, sólo debemos entender que es preciso denunciar y señalar, y erradicar las situaciones de abusos sexuales, con claridad y justicia.

Los protocolos de acción y atención a los casos de abuso sexual y violaciones son urgentes y ante todo, permiten denuncias efectivas, que no degeneren tampoco en el linchamientos mediáticos y que los hombres se sientan que deben tomar acción inmediata con ellos mismos: la dolorosa reprogramación sobre lo que es y no es, para ellos, el cuerpo femenino.

No dejemos que le pase a ninguna otra.

 

Imparable: elia.martinez.rodarte@gmail.com

Anuncios

Nuestros polis potables y las urgencia de uniforme

tvn-12042017221105

El piropo a un hombre no es acoso

Los piropos que las mujeres emiten hacia los hombres no son iguales a los que ellos nos tiran. Ni aunque sea un montón de lobas encimosas sobres de un chavito virgíneo, el significado y la carga de violencia de un tipo de piropo respecto al otro, es distinto.

Un policía de una corporación mexa, presuntamente, porque ya saben que en internet hay cada falsedad, publicó una foto en la cual y según la opinión de muchas, se ve guapísimo, mamey, sabroso y untable. Para mí, más bien, parece de esos batos bien producidos que en cualquier momento se van a arrancar los pantalones y van a quedar en una perturbadora tanga plateada. Es decir, parece stripper.

Las reacciones a la foto del policía fueron demasiado divertidas: hubo comentarios de diversos grados de obscenidad que sonaban a urgencia, porque en cada uno se presentaba una alternativa a violar al policía sabroso.

Suena horrible la palabra violación en cualquier ámbito, pero éstas santas mujeres, sólo están replicando siglos y siglos de batos vociferándo frente a las nalgas y los senos de las morras. Es como cuando los chavitos empiezan a tener desplantes machines que los empoderan: es igual con las brujeres. Creen que por chulearle el culo a un señor, o por gritarle de que tiene buen trozo, o por acosarlo solicitándole que le dé para llevar, adquieren un poder con el que no nacieron: el que le adjudicamos al hombre.

Consideramos que por imitación o dominación adquiriremos un poder que no necesitamos: ¿para qué chuleamos al viejo con piropos si va a aflojar bajo cualesquiera que sean las circunstancias? No sé si es mi imaginación o la contaminación que ha hecho sus estragos, pero casi ningún hombre se niega al vaso de agua de alguien que se le ofrece.

barrera

Entonces los varones al ser piropeados, algunos de ellos, creen que reciben algo merecido y el resto, se saca de onda porque no se cree suficientemente guapo como para que alguien le grite que qué buenas nalgas.

No recuerdo haber piropeado a ningún hombre, quizás a algún stripper ya estando yo en ebrio completo, pero tampoco. Esa sería una circunstancia justa para echarle flores a un tipo, e incluso en algunos surte efecto motivador y quizás hasta se empinen más. Otro escenario para un piropo hacia un bato es el de la lucha libre, en donde por supuesto, nos goloseamos de los ídolos del pancracio. (Gracias diositas por permitirme escribir “del pancracio…”, me encantan las luchas).

Pero temo decir querido público, que en ninguno de los casos mencionados se asume como acoso o violencia el piropeo, porque es parte incluso de los usos y costumbres de esas actividades, como lo es en el table dance cuando se desbocan los morros calentureados.

giphyuhura

Tampoco con el policía, a quien lo menos que le dijeron fue “al pan pan y al vino vino y mi culo a tu pepino”. Eran mujeres actuando machines, pero debo reconocer que la originalidad en los piropos fue lo que al final se robó la atención.

De giros calenturientos, urgidos, de “vamos a hacer el 69”, “…el 71” y hasta el “42: yo en cuatro y tú en dos…”, los presuntos piropos al policía abrieron otro debate sobre el acoso y la violencia.

La violencia de género es la que nos indica porque no son los mismos piropos: un hombre al piropear a una mujer en la calle, la intimida y la asusta, situación que no sucede cuando una mujer piropea a un hombre. Las mujeres piropean por imitación, como un primate que aprende las mismas mañas de sus pares humanos, y los hombres piropean por territorialidad y porque creen que deben mear alrededor de todas las que puedan, y con las que no pueden.

Ash, me reí demasiado de los comentarios y evidencia la buena salud del albur y lo acomodaticio que es para las necesidades femeninas, con aquellas señoras intentando “enmelchocharle la peluda” y con ganas de ser caguamas para “que me empines todo el día”. Suena mucho a justificar las obscenidades de las miembras de mi especie, pero un poco de sabroseo al culo de un señor vestido de uniforme, nunca afectó a nadie.

 

Firmes: elia.martinez.rodarte@gmail.com

Mi piropo… xD

Si están metibles son violables, si son violables ellas gozan…

puñ

Mujeres “metibles” y Marcelino

Si un señor dice que “sólo hay violación, si hay verga”, sabemos que está mal, porque la ley castiga como violación equiparada (desde 1997) a cualquier penetración en cualquier orificio de cualquier persona sin importar el sexo género: sea mano, dedos, palos de escoba, falos, o cualquier objeto que violente la pudenda de alguien. Los agravantes son otra cosa, pero es desconcertante que Marcelino Perelló Vals, el líder respetado del movimiento de 1968, desconozca la ley, se permita, – a su edad -, ser incongruente con su buen nombre y se exprese de las mujeres con odio y violencia.

Este señor sigue en la cúspide de la fama mediática porque se aventó enormes y graves hociconiés, que son más lesivos al provenir de él. Señores de la edad de Marcelino Perelló son de la rodada de nuestros padres, maestros, abuelos y de hombres que se dedicaron a la formación de l@s mexicanos o con quienes convivimos en la cotidianeidad por años. Muchos de ellos piensan como Perelló Vals, pero afortunadamente no tienen programas de radio…

Este hombre menospreció con lenguaje vulgar los ataques sexuales y acoso sexual de dos víctimas de casos virales recientes. Minimizó la violación, dijo que las mujeres tenemos orgasmos cuando nos violan y que gozamos la penetración y ataque; mencionó que meter los dedos a la vagina no es violación y tras ese vómito verbal la gente empezó a ponerse, a su vez, violenta y loca con sus declaraciones.

En las redes sociales, a todes, se le sube el caramelo al cerebro por muy poco, entonces al pobre sesentayochero ya le estaban deseando que alguien le diera por el culo, o que le metieran dos dedos, o que ejecutaran en él cualquier suerte de torturas chichimecas.

La gente respondió de forma violenta a un contenido y mensaje de odio, como el caso del señor 68, como si se hubiera activado una alarma en medio de una alarma de macacos. Muchas agresiones y comentarios irascibles.

No podemos detenernos en el sujeto Perelló ni preguntarnos si tiene mamacita, hermanas, hijas o esposa… El respeto hacia las mujeres y la conciencia de que no está correcto que sean violadas, es un principio elemental de los seres humanos, por lo que el respeto no se gana ni dándose a respetar ni a obligar a un hombre a que respete sólo porque viene de mujer o es padre, esposo, tío, sobrino de mujeres.

El señor Perelló es un hombre de su tiempo, que sin duda no es éste, por ello es necesario no replicar más pequeños patanzuelos que normalicen la violencia hacia las mujeres: empoderando a niñas y niños; que entiendan que es una transgresión tocarlas, acosarlas o violarlas; y promover un lenguaje en el que las mujeres no sean tratadas como entes metibles, cueros y esas las clasificaciones a go go de Marcelino Perelló.

Me parece sensato que el citado hombre no vuelva a Radio UNAM en donde declaró sus dichos, en su exprograma “Sentido contrario”. Otros castigos quizás deban someterse a un consejo académico.

perelló

El caso Perelló Valls visibiliza la indolencia sobre violencia de género, muestra la normalización de la violación y el acoso en la calle y justifica las agresiones sexuales.

Ello en boca de un adulto mayor, que no creo entienda la dimensión de sus palabras, y quizás ni actuó de mala fe: sólo es un hombre ignorante que pasa por alto los derechos de las mujeres: ¿me pregunto cómo sería con las compañeras en los años sesenteros en los que la emancipación femenina, la “liberación” y los anticonceptivos eran las banderas de las neomujeres? Seguro que para él se dividían en “metibles” y “no metibles”. Debo recordar que las mujeres siempre somos la mitad del ejército en estos tiempos en los que hemos luchado juntos.

No podemos detenernos en líderes alambicados con ideas de viejo verde violador. Estamos ante la urgencia de criar morr@s que entiendan la violencia de género y la violencia sexual, e incluso a comprender el porqué su güelito o su tío, su mamá o su hermana mayor, su tía abuela no asuntan sobre el asunto y lo han normalizado. Nos vemos en Twitter, Facebook y http://www.ivaginaria.wordpress.com

 

Alguien haga algo: elia.martinez.rodarte@gmail.com