No a las fracturas de pene haciendo el helicóptero

heli

¡Helicóptero!

Una cosa lleva a la otra, eso es verdad: les jurito que yo estaba buscando en internet imágenes de estatuillas de penes etruscos, un pueblo antiguo que rendía culto al falo, cuando me entero por casualidad de que la posición de helicóptero en el fornicio, pose muy selecta por su grado de dificultad, obvio, es la causa número uno de fracturas de penes…

En el mundo de las posiciones difíciles para frotar genitalias o para un coito, la del helicóptero maltrata al pene como un vendaval a una rama. La mujer (o bato) se monta encima del hombre, cara a cara, que está acostado de espaldas y con las piernas extendidas y juntas. Lo conducente es, primero, lubricar bien, con nuestros jugos naturales si son abundosos o con lubricante a base de agua. Luego hay que dar unos cuantos pompeos para que las genitalias se reconozcan y se humedezcan. Cuando ya tengan un cierto ritmo empujen un poco la cadera hacia la del señor del pene y giren una pierna hacia afuera, eleven la cadera y sentón. Leve. Usen las manos para sostenerse y que el tipo las ayude a virar. Entonces así se van: cadera, sentón gira pierna, y como si fueran una araña que está buscando sus zapatos, den la vuelta completa, sin que se salga el pene del culo o de la vagina en donde esté inserto. Esa es la gracia de la posición de  helicóptero: mantenerse como cabrito.

Usen las piernas para girar y el peso se lo cargan (leve) al que tienen dentro de ustedes. Los beneficios de hacer el helicóptero son diversos, porque es una posición en la que la vagina, el pene, la vulva y hasta el culo, obtienen sensaciones placenteras.

Twitterevolucionarios-SA-entomofagia

Además hay que tomar en cuenta que al girar la vagina como un guante puesta en el pene erecto, todo se toca y se acaricia en los dentros, entonces es difícil que al dar la vuelta no se encuentre un punto idóneo para la fricción.

Y lo mejor de la posición del helicóptero, además de que te toca los dentros como si estuviera un gigante metiendo un dedo, es que es muy divertida de intentar. Es una posición, llenadora, o reventadora, asegún.

Antes de meterse al malabarismo recuerden que las posiciones controversiales no se realizan en drogas, ni alcoholizados, ni tampoco si se encuentran bajo tratamiento médico o están lastimados. Esta es una de ellas. Y también es una postura en la que la fuerza de las piernas es fundamental, como pilares, como movimiento y como aguante para quién esté arriba.

jack

En este caso quien lleva el poder y la fuerza es la mujer u hombre que se sienten encima y que van a manejar el helicóptero. Digo bato también, porque el helicóptero anal es una de esas faenas predilectas de los que no paran de meterse cris por el orto, para durar y durar…

Como quizás haya quién no quiera darle la vuelta entera al helicóptero, pueden dar un medio giro, devolverse, sin perder el coito y la fricción de los genitales. Empujen hacia atrás y hacia adelante en cada giro, para que sientan las diferentes profundidades a las que llega el falo, porque en cada girada hay un acomodo genital.

No deben girar en helicóptero como si estuviesen posesos: dénle perreo al asunto y aprovechen. Es perfecto tomarse de las manos y girar, que ayuden girando tu cadera como a un barrilito, estacionarse en donde se siente rico. El problema de las instrucciones para ejecutar posturas sexuales, es que siempre se refieren al coito y a la posición. ¿Cómo llegaron a ensartarse en una posición que se llama como una aeronave? Pues así venía en la foto…

Si apoyan bien su peso y se ayudan en pareja coital, no debe haber ninguna fractura de pene o cualquier lastimadura en la genitalia. Aunque estos accidentes peneanos son dolorosos y horribles, los hombres salen bien librados. Ya ni les cuento cómo quedarían en la de acordeón invertido, ash.

La del helicóptero, la ubicaría como una de esas posiciones para esas tardes moteleras o miércoles por la mañana, cuando un@ se toma sus horas para andar encuerad@ viendo porno y ensayar nuevas maromas.

Hélices: elia.martinez.rodarte@gmail.com

Anuncios

Nuestros polis potables y las urgencia de uniforme

tvn-12042017221105

El piropo a un hombre no es acoso

Los piropos que las mujeres emiten hacia los hombres no son iguales a los que ellos nos tiran. Ni aunque sea un montón de lobas encimosas sobres de un chavito virgíneo, el significado y la carga de violencia de un tipo de piropo respecto al otro, es distinto.

Un policía de una corporación mexa, presuntamente, porque ya saben que en internet hay cada falsedad, publicó una foto en la cual y según la opinión de muchas, se ve guapísimo, mamey, sabroso y untable. Para mí, más bien, parece de esos batos bien producidos que en cualquier momento se van a arrancar los pantalones y van a quedar en una perturbadora tanga plateada. Es decir, parece stripper.

Las reacciones a la foto del policía fueron demasiado divertidas: hubo comentarios de diversos grados de obscenidad que sonaban a urgencia, porque en cada uno se presentaba una alternativa a violar al policía sabroso.

Suena horrible la palabra violación en cualquier ámbito, pero éstas santas mujeres, sólo están replicando siglos y siglos de batos vociferándo frente a las nalgas y los senos de las morras. Es como cuando los chavitos empiezan a tener desplantes machines que los empoderan: es igual con las brujeres. Creen que por chulearle el culo a un señor, o por gritarle de que tiene buen trozo, o por acosarlo solicitándole que le dé para llevar, adquieren un poder con el que no nacieron: el que le adjudicamos al hombre.

Consideramos que por imitación o dominación adquiriremos un poder que no necesitamos: ¿para qué chuleamos al viejo con piropos si va a aflojar bajo cualesquiera que sean las circunstancias? No sé si es mi imaginación o la contaminación que ha hecho sus estragos, pero casi ningún hombre se niega al vaso de agua de alguien que se le ofrece.

barrera

Entonces los varones al ser piropeados, algunos de ellos, creen que reciben algo merecido y el resto, se saca de onda porque no se cree suficientemente guapo como para que alguien le grite que qué buenas nalgas.

No recuerdo haber piropeado a ningún hombre, quizás a algún stripper ya estando yo en ebrio completo, pero tampoco. Esa sería una circunstancia justa para echarle flores a un tipo, e incluso en algunos surte efecto motivador y quizás hasta se empinen más. Otro escenario para un piropo hacia un bato es el de la lucha libre, en donde por supuesto, nos goloseamos de los ídolos del pancracio. (Gracias diositas por permitirme escribir “del pancracio…”, me encantan las luchas).

Pero temo decir querido público, que en ninguno de los casos mencionados se asume como acoso o violencia el piropeo, porque es parte incluso de los usos y costumbres de esas actividades, como lo es en el table dance cuando se desbocan los morros calentureados.

giphyuhura

Tampoco con el policía, a quien lo menos que le dijeron fue “al pan pan y al vino vino y mi culo a tu pepino”. Eran mujeres actuando machines, pero debo reconocer que la originalidad en los piropos fue lo que al final se robó la atención.

De giros calenturientos, urgidos, de “vamos a hacer el 69”, “…el 71” y hasta el “42: yo en cuatro y tú en dos…”, los presuntos piropos al policía abrieron otro debate sobre el acoso y la violencia.

La violencia de género es la que nos indica porque no son los mismos piropos: un hombre al piropear a una mujer en la calle, la intimida y la asusta, situación que no sucede cuando una mujer piropea a un hombre. Las mujeres piropean por imitación, como un primate que aprende las mismas mañas de sus pares humanos, y los hombres piropean por territorialidad y porque creen que deben mear alrededor de todas las que puedan, y con las que no pueden.

Ash, me reí demasiado de los comentarios y evidencia la buena salud del albur y lo acomodaticio que es para las necesidades femeninas, con aquellas señoras intentando “enmelchocharle la peluda” y con ganas de ser caguamas para “que me empines todo el día”. Suena mucho a justificar las obscenidades de las miembras de mi especie, pero un poco de sabroseo al culo de un señor vestido de uniforme, nunca afectó a nadie.

 

Firmes: elia.martinez.rodarte@gmail.com

Mi piropo… xD

Mixtura caída del cielo: sexo y pasteles

caketres

El arte del pastel erótico

La pastelería erótica es una de las formas más divertidas y sabrosas (en algunos casos) de celebrar la sexualidad y la genitalidad, que en ocasiones, la gente asume con morbo e ignorancia.

Un buen culo abierto, un pene generoso, una vulva pulposa, unos pechos con pezones puntiagudos y brillantes…Son algunos de los temas de la pastelería erótica y de los panecillos en forma de genitales, mismos que he visto tragar a tanta gente, de un solo bocado, en un acto de boquetonería increíble.

Debemos agradecer a las personas que hacen pastelería erótica y a los panaderos (que no son lo mismo), por darnos la dulzura directo a nuestras bocas, sin tener que bajarnos. El dulce es inherente al sexo y se ha dotado (imaginariamente) de sabor dulce a los fluidos corporales, a los besos y al erotismo en todas las culturas y épocas. Cito: 4:11 “Como panal de miel destilan tus labios, oh esposa;/  Miel y leche hay debajo de tu lengua”; (Del capítulo 4 del Cantar de los Cantares), lo cual nos lleva al eterno lugar común de los besos dulces con miel, que el poeta García Lorca lleva más allá de sólo tragar: “La miel es la epopeya del amor, / la materialidad de lo infinito.// Alma y sangre doliente de las flores/ condensada a través de otro espíritu.”

La popularidad del pastel erótico también ha aportado mucho a la educación en la sexualidad: nos enseñan las fisonomía de la genitalia, del culo, de los senos…A veces un poco gráfico y revelador de la mentecilla perversa del panader@, como los que ponen la sección anal abierta sin restricción o quienes hacen pasteles de “feliz parto” y el pastel es una vagina pegada a un bebé saliendo al mundo. Ash.

cakeuno

La pastelería erótica además fomenta el buen humor y la sana convivencia y conversación alrededor de los temas tabús  e “incómodos” que suelen ser los del fornicio: ver un pene gigante forrado de chocolate y que sea comestible lleva al chistorete y al antojo, pero ya después de ver un trozo, la gente se relaja y habla con honestidad.

Imaginen esa escena educativa: esas damas discutiendo si en verdad los testículos son tan grandes como los del pastel con forma de pene; o al grupo de morros celebrando alrededor de unos pechos gigantes con pezones de azúcar medio salidos de un brassiere; o el fiestón que se va a armar por inicio de operaciones financieras con un enorme pastelote en forma de culo.

El pan y los pasteles al servicio de la dulzura y del erotismo es un asunto junto con pegado. Los postres sólo poseen la misión de hacernos sentir placer y felicidad, por eso desde los tiempos antiguos se celebraban los nacimientos con pasteles, como en Grecia, por eso comemos pastel en los cumpleaños y los egipcios celebraban con panes de miel y ajonjolí. Los romanos, que como sabemos todes, eran de boquita feroz, separaron a los panaderos de los pasteleros en el siglo cuarto D.C., tradición que continuaron los pasteleros franceses siglos más tarde, quienes mamilamente crearon una asociación para desagremiarse de los panaderos en un pleito que tardó el resolverse 300 años.

cakedos

La pastelería francesa estaba al servicio de la cachondería en su esencia completa; así como eran de ridículos y exagerados sus peinados, así se erigen sus postres y pasteles. Que muchas veces ostentaban la forma de genitales, culos, pechos, y cualquier cosa que el imaginario pastelero pudiera ofrecer. El exotismo también es influencia latina: de cuando la florentina, Catalina de Medici llegó a la corte francesa en 1533, con una lista de venenos efectivos contra sus enemigos y un equipo de cocineros, panaderos y pasteleros, que cambiarían la historia de los postres para siempre.

Y gracias a la Medici, también podemos gozar de la adicción a la azúcar y al dulce, la sofisticación de los sentidos respecto a los pasteles y postres y disfrutarlos en formas genitálicas.

Sólo tengo una objeción: la mayoría de los pasteles eróticos modernos, están forrados en su mayoría de fondant, que me resulta francamente asqueroso y una contradicción. Sólo engulliré betún de mantequilla.

Nos vemos en las redes sociales y en mi página http://www.ivaginaria.wordpress.com

 

Nelly postrecitos: elia.martinez.rodarte@gmail.com

El orgasmo como explosión corporal no siempre genitálica o compartida…

sii.gif

Terapia para el orgasmo

Como hoy es el día del orgasmo es preciso saber realizar dos cosas: una es cómo fabricarnos un orgasmo personal, cotidiano y placentero y la segunda, asumir una actitud ante el orgasmo: es bueno que sepamos crear uno propio y uno para nuestra pareja sexual, pero tampoco es manda y si sale qué chido, y si no, sigan frotando.

Los problemas relacionados con el orgasmo son corregibles cada uno de ellos, porque lo que sale mal al no venirnos, es la misma ansiedad que le aplicamos a la consecución de un orgasmo. Existen otros problemas físicos, que podrían ser menores en ciertos casos, porque el cuerpo se ajusta a todo cuando se trata de sabrosear.

Pero la terapia sexual puede ayudar a las personas a encontrar su camino hacia los orgasmos. Aprovecho para informarles que no soy terapeuta sexual, no doy terapia ni acompañamiento, pero en algún momento podría ayudarles a conseguir algune en su ciudad o pueblo o villorrio.

¿Qué debe hacer la gente antes de iniciar una terapia con un especialista y terapista sexual? Primero, creer en ello y estar en el ánimo que ese profesional va a ayudar al descreme de nuestra alma.

Es necesario considerar que no hay que estar en pareja para llevar una terapia sexual. Aunque no exista alguien fijo, siempre cae algún incaut@, y eso implica más cuidado en la selección de las personas a quienes nos llevamos a terreno.

Sin embargo, tampoco es riguroso que lleves a tu pareja o compañer@ sexual si no lo deseas, aunque es recomendable en la mayoría de las ocasiones. Como se habla y se analiza sobre la vida sexual en solo y con alguien, entonces se puede aprender mucho sobre las necesidades de la genitalia ajena.

Aunque suene mega aburrido la idea de llevar terapia para algunas personas, el esfuerzo primario y personal debe ser de quien tome la terapia, en especial si su vida sexual presenta disfunciones. Por ejemplo, las mujeres que sufren vaginismo, que prácticamente se trata de que no aflojan su vagina al coito, deben atender este padecimiento para ser entidades coitales, y el tratamiento puede ser largo. Cualquier anomalía en su ejecución sexual, en sus órganos sexuales y en la operatividad de su cuerpo debe ser detectada y tratada.

La terapia sexual también puede ayudar a que se paren los penes de los señores. Además de la valoración médica física, sí es necesario darse la vuelta por la sesera de un señor que no presenta erecciones: el estrés, la vida sedentaria, el chupe y el cigarro, muchas drogas y una mala nutrición arruinan las erecciones, pero existen problemas profundos que pueden tratarse en la terapia, en especial con los inhibidores para la dureza.

A los terapeutas sexuales no les importa la preferencia y orientación sexual de sus pacientes, ni sus parafilias, ni sus manías, por lo que no son jueces de la cola de nadie. Son personas capacitadas para tratar a cada uno de los freaks monstruosos que somos, con nuestras mañas bizarras en la sexualidad. No se va a asustar cuando le confieses lo que realmente te excita y seguro sentirás un alivio y descargo tremendo: la terapia ayuda a sanar, a descargar culpas, a corregir conductas nocivas y tóxica, y a aprender a dar y recibir unos cogidones de miedo.

Cada sesión de una terapia sexual, sea cual sea el problema, implica que la persona que recibirá el tratamiento, se comprometa y sea responsable. Por lo que no se líen en terapia sexual con la primera garra que les ondee en la cara. En especial, debemos enfatizar que un terapeuta sexual no es lo mismo que un psicólogo o psiquiatra, quienes poseen otros abordajes, distintos para los problemas sexuales.

Parece que es necesario realizar un montón de cosas para vivir una buena actividad sexual y generar orgasmos, pero sólo se trata de soltarse, flojererar y cooperar y conocer nuestro cuerpo.

Nos vemos en las redes sociales en mi página @Ivaginaria en Twitter, Facebook y Tumblr, así como en http://www.ivaginaria.wordpress.com

Todes quienes quieran escribir y conocer el género de la columna, los invito a la cátedra Elena Poniatowska de la UANL. Pronto…

 

Orgasmeante: elia.martinez.rodarte@gmail.com

Pornostalgia…

ka

 

La puñeta del ayer…

¿Cuánto ha cambiado la forma de masturbarse en comparación a hace 10, 20 ó 30 años? Y la manera en cómo ejecuta la gente su actividad sexual?

Uno de mis mejores amigos siempre me pone a reflexionar sobre las formas en las que nos hemos liado una y otra vez en toda clase de maromas pornográficas…No él y yo, sino toda la gente en el mundo que consume sexo virtual, pornografía, conversaciones calientes, y toda clase de mercantilismo sexoservidoresco…

Para empezar…¿a dónde quedaron las hot lines? La última vez que recuerdo que alguien me contó que se la puñeteó hasta desmayar en un teléfono hablando con una rubia sádica vestida con algo púrpura, fue cuando el dólar estaba a menos de 13 pesos.

Es decir, muchas centurias de horas de internet han pasado, para olvidar casi por completo al sexo telefónico, que ahora ha sido sustituido por el wassap, los chats, cualquier medio de mensajería para marranear casi en vivo, porque si nos ponemos en plan porno, seguramente transmitiremos algunas de nuestras guarradas postmilenials en vivo, con todo y aroma del calzón al aire…

Nunca mejor dicho.

La pornografía de las revistas como Hustler y Playboy, íconos fundacionales del softporno pos-moderno, resultan ser ahora montones de papel que a nadie le importan con señoras que no cachondean a nadie, ni siquiera cuando se abren como su fueran a parir a un canguro del tafanario.

Todo cae irremediablemente pero, aquellos días primitivos en los cuales las personan intentaban quemar sus revistas porno para que los mequecillos de sus primos o sobrinos o hijos no viesen a las encueradas, han sido enterrados y se ven igual que un pictograma egipcio de un faraón jalándosela.

No crean que este es uno de eso discursos mamilas de comparar los tiempos y épocas con el fin de determinar cuál fue mejor. Práctica aburrida de gente que nada más piensa en cuánto le va a crecer si dice esa mamilencia. Cada quien vive lo suyo, y si a nosotr@s adolescentes nos tocó explorar en el terreno aburrido de la pornografía mal hecha, así cogeremos probablemente. Eso sí, hay muchas generaciones, tribus y culturas que han asimilado lo mejor del porno, de lo cachondo y provocador.

Conozco a muchas personas que para jalársela, de adolescentuelos, nada más les bastaban menos de diez páginas del Libro Vaquero. Ahora la gran visibilidad del porno, en los adminículos portátiles y en cualquiera que ande en línea, trae a la pantalla a cada que se le ocurra, la calentura querer ver una genitalia pulsante: entonces eso será.

Nos preguntábamos: ¿habrá cambiado la forma de coger de las personas? ¿Su pornografía no les da suficiente técnica o motivación para hacer un pompeo de quebrar cadera? Hemos adormecido nuestros sentidos, como si nos empeñásemos en transformarlos en otros zombies: las hotlines apelaban al oído, a la imaginación y a la imaginaria sobada de culo que el que escuchaba, le iba a proporcionar a la sinuosa mujer al otro lado de la línea. Que más bien era una monumental dama que tejía mientras sodomizaba a un señor con su conversación al teléfono. Las revistas de señoras encueradas se han convertido en uno de esas publicaciones que alguna tribu humana convertirá en objeto de culto, lo cual celebro. Los nostálgicos, como en una conferencia de motoristas que me tocó escuchar hace poco, dirán: es que antes eran más cachondas, gua gua bla bla, y todas esas insensateces que dicen los hombres cuando no se les para. El porno se encuentran a la vuelta del click de cualquier computadora en el mundo…

No existe nada mejor o peor en el porno,  ni para los tiempos de cualquier puñeta, porque sin pornografias, morbo, cachondería, sexosidad, estrés, hacerse una masturbación nutritiva nunca pasará de moda. Es parte de la sexualidad humana y del reconocimiento del cuerpo.

Quiero agradecer con todo mi corazón a tod@s los (¡cientos y cientos!) adolescentes que me recibieron en sus secundarias en los municipios de Juárez, Guadalupe, Apodaca y Santa Catarina esta semana. Mi ciclo de talleres de derechos sexuales y reproductivos termina hoy. Estar cerca de ustedes me convirtió en un mejor ser humano.

 

No se la arranquen: elia.martinez.rodarte@gmail.com