Sexualidad mayor

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Tercera edad y fornicio

Cada 28 de agosto, desde 1983, se celebra el mes del adulto mayor, de las personas con más de 60 ó 65 años, lo cual es una tradición añeja en otras culturas; ya que la celebración a la gente añosa, en el mes de mayo (dicen que de ahí proviene el nombre), es la veneración a las personas grandes en edad y en experiencia.

Cuando hablamos de sexo en la tercera edad o de personas mayores a los 60 ó 65 años, nuestro concepto de erotización y de genitalidad se remite a lo más remoto: el afán de la reproductividad. Es decir, el fin del fornicio, aprobado por las religiones restrictivas, se remite a producir criaturas. El apareamiento y el juego de la fertilidad pretenden regir la actividad sexual. Bu.

Afortunadamente en la tercera edad se puede jubilar el equipo de reproducción, se aleja la regla, el cuerpo cambia, las erecciones son más tardadas, cambian un poco los genitales y la coitalidad es complicada, pero lo único que no se quita son las ganas. Quizás la disposición, pero las ganas no, porque nacemos seres sexuales. El humano seguirá calentureando hasta que muera, porque es un ente sanguíneo, vital y en el fondo, el caliente es desde el principio hasta el fin.

La banda pandeada hacia la gerontofobia, no asunta de que las personas mayores fornician seguido, se masturban y se cachondean, y aunque la respuesta sexual no sea la más rápida, a medida que pasan los años, las pulsiones sexuales no cesan a menos que sean afectadas por problemas de salud y en algunos casos, escenarios de pérdida. La tercera edad es un estado para el sexo en el que es preciso ajustarse a lo que el cuerpo va pidiendo, pero como ya sabe lo que le gusta, puede perfeccionarlo y dotarlo de nuevos trucos. Me parece un poco tramposón que sea una edad en la que muches se atreven a sexosidades que no quisieron ejecutar más morr@s, por egoístas o miedosos. Cada día debe contar con uno de esos momentos en el que quieres hacer un beso payaso sucio en la genitalia y como esté. (Con métodos de barrera es mejor, no les vaya a dar tifoidea o salmonelosis o una ITS).

Entonces la gente adulta mayor que nos rodea posee los mismos derechos sexuales con los cuales nacieron, uno de ellos es el goce de su sexualidad en plenitud, adaptándose a los rigores o necesidades que le imponga su organismo. Casi lo mismo que en todas las edades…Hay gente muy joven y muy trasijada.

La sexualidad en personas de la tercera edad requiere de reforzamiento de su seguridad sobre la forma en que resuelven su actividad sexual. A todo se han adaptado: al fornicio casual, al de la rutina de pareja diaria, a la gloriosa masturbación que es uno de los alivios humanos más entrañables, como el llanto, al sexo posparto, a las infidelidades y descolocos.

Entonces la tercera edad, que parece ir lenta en lo sexual, es una transición hacia estadios más divertidos, con cuerpos distintos pero ponedores. Y como existen problemáticas a las que se enfrentan l@s mayores, como jubilaciones, odio taladrante hacia su compañer@ de hace mil años pero se llevan, enfermedades y convalecencias, el resto de las personas asume que l@s adultos mayores no van a pensar en ello ni tienen porqué.

Ell@s mismos se reprimen a veces, al negarse su derecho a ejercer su sexualidad libre y cachonda “a sus años”. Piensen en lo hermoso que es darle duro sin tener que andar pepenando la malteada, de cuidarse con los métodos de barrera, de no olvidar los métodos de control natal…Eso no quiere decir que el fornicio de la tercera edad no requiera condón. Lo necesita y también más lubricante.

Y como última celebración a la vez que reconocimiento, es que la libertad sexual de los hombres gracias a los vasodilatadores que les proporcionan erecciones, han salvado mucho el coito, fornicio y ponencia en l@s adultos de la tercera edad. Hay sangre donde no circulaba mucha, y hablo de genitalias de todas las denominaciones. Una erección siempre es una esperanza.

Nos vemos en las redes sociales en www.ivaginaria.wordpress.com

 

Más mañosos, eso sí: elia.martinez.rodarte@gmail.com

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y los sueños…sexo son

Suéñame ésta

Los sueños cachondos no son mi especialidad. Le decía a mi querido público de las redes sociales que antier soñé que lavaba los trastes, y de lo demás, nada. Cuando se trata de explicar los sueños eróticos, sexuales o pornográficos, las personas alucinan un mundo de razones y sinsentidos para interpretarlos. Además de que les gusta contarlos con detalles morbosos.

Para la mayoría de quienes cuentan sus sueños eróticos, ell@s son los protagonistas y por lo general, se echan unos polvazos con gente conocida y desconocida, en largas y productivas faenas de mucho coito. Ponen como nunca. Nunca mejor dicho.

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un señor en facebook dijo que soñó que era un candil italiano en un burdel… #Errr #SigueLaLuz #AbstractoVoyeur

Ejecutan fantasías bastante comunes, que no son la gran cosa, y cuando se salen de lo normal y se ponen salvajes, realizan sexo con extraterrestres o personajes mitológicos, y nunca falta quien se anda tirando a su mamá o a su abuela o se sabrosea a los primitos menores en sus ensoñaciones. Dormido no cuenta ni es estupro…

Desde que la humanidad despertó a la posibilidad de soñar,  de poder hablar de ello y asumirlo como parte de su vida, se reflexiona sobre lo que viene al dormir. Los seres human@s han intentado leer en sus sueños muchos mensajes, profecías, apariciones, revelaciones y en el soñar están basadas algunas historias de todas las mitologías del mundo. Somos materia de sueños, desde cualquier lado que se nos mire.

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hueva milenaria aquellas personas que sueñan y creen que toda la basura de su inconsciente es una profecía…#ShooNostradamus

Alguien vino en sueños y te dijo, hizo, llevó o provocó y eso debe significar algo. Primero fue el psicoanalista Sigmund Freud, quien abrió la puerta al ático de nuestra mente en “La interpretación de los sueños”: nos ayudó a percatarnos de la capacidad de soñar, de la expresión de estas imágenes y a verbalizarlas: esto sucedió hace 117 años. Luego Carl Jung se clavó en la interpretación de los sueños, la cual nos enseñó que los seres humanos estamos hechos de los mismos lugares comunes que cualquiera en este planeta; que reciclamos los arquetipos con los cuales creemos que podremos completar nuestras pequeñas existencias y que proyectamos nuestros complejos cuando dormimos y pasamos nuestra película.

Al contar un sueño erótico, por ejemplo, cumplimos con ese arquetipo de héroe o heroína que menciona Jung, que  encanta a cualquiera, por ello en la mayoría de los sueños sexuales, el protagonista o al menos quien recibe la mayor parte de la sabrosura, es quien está soñando.

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qué chido desear como desea el Sr. Smithers: una pasión tenaz #AsíQuieroSoñar

Por ejemplo, uno de los lectores contó que en un sueño le hizo el sexo anal a una mujer, porque a él le encanta, y siempre convence a las pobres tontas que se tira de darle el orto. Después comentó una serie de detalles nítidos, como la lubricación de la muchacha y cómo se puso él, con una claridad tal, cual si lo acabara de soñar hacía dos minutos y hasta en alta definición. Yo ni siquiera me acuerdo si en mi sueño estaba lavando los trastes con la esponjita correcta para vasos y platos…

Entonces si seguimos las teorías de los personajes de la psicología, cuando soñamos cachondo estamos poniendo en la pequeña vitrina de nuestro inconsciente a una serie de personajes, sucesos, situaciones, estados de ánimo y hormonales, que de alguna forma nos alteran.

Descartaremos los sueños sexosos de los adolescentes que les ayudan a descargar espermatozoides en las noches seminales. Ellos necesitan ese descreme.

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Si tu dejaste tu sábana com emisiones seminales, sé práctico: lava SOLO el pedazo con jabón neutro, pon una toalla en la cama, extiende la sábana y que la toalla quede debajo del sitio lavado.

Los tipos más frecuentes de sueños sexuales son con la ex pareja, el jefe, el profesor, con un extraño equis, con un personaje famoso vivo o histórico, con una persona del mismo sexo, con algún familiar cercano y con un enemigo. La presencia de alguna de ést@s en un sueño erótico, según la psicólogía junguiana, puede significar muchas cosas, sin embargo determina en qué lugar nos situamos ante esa persona y visceversa.

Soñar que nos tiramos a alguien también revela aspectos de una personalidad, que deben ser analizados desde el marco del conocimiento de un paciente y su historia. Creo que ya es una enorme ganancia forniciar en un sueño, acordarse y poder contarlo hasta con las exageraciones del caso. Si lográsemos dominar el poder de soñar y ejecutar sexosidades en ese estadio de nuestras vidas, no me despertaría nunca.

Nos vemos en las redes sociales y en http://www.ivaginaria.wordpress.com

…mucha agua, eso sí: elia.martinez.rodarte@gmail.com

Got milk (again…)

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En algún momento entre el mediodía y la tarde, me llamó una persona que conozco y aún aprecio, pero que con toda la desfachatez del mundo me dijo: a ver, comadre, estás en speaker, explícale a (nombre de la criatura adolescentoide) qué es el semen, porque nada más se ríe como menso cada vez que escucha la palabra. En ese momento, pese a que mi mente decía a toda velocidad, “si cariño, son 500 pesos la llamada de no más de media hora”, recordé que tenía un vuelo que comprar y otras 22 mil cosas pequeñas y pendientes que debo dejar…Entonces le dije que postearía lo siguiente:

 

Quince calorías por onza

Hoy hablaremos del semen: de su lado ponzoñoso-erótico y de su importancia para la reproductividad. En una eyaculación promedio, un hombre emite de dos a seis milímetros cúbicos, dependiendo de cuántas emisiones seminales tengan y cuánto tiempo se han abstenido de eyacular. Por ejemplo, cuando a los señores les realizan un conteo de espermatozoides, deben hacerles varias pruebas porque nunca será lo mismo una eyaculación con una abstinencia prolongada, que saldrá hasta el techo (a 45 kilómetros por hora), que una toma realizada tras una masturbación.

La ventaja del ser masculino con su pene, es que no batallará para encontrarle salida a los espermatozoides, que si se acumulan en el cuerpo, empezarán a autoevacuarse en las poluciones nocturnas. Quizás haga falta la saludable paja diaria. A todo el mundo le hace mucho bien. Y así saldrán hasta 150 millones de pececillos por centímetro cúbico de semen por tirada.

Toda esa blancura de la eyaculación es en su mayoría líquido seminal, y sólo un porcentaje pequeño, no mayor al 10 por ciento, son espermatozoides. La función de toda esa gelatina es preservarlos y encomiarlos a que se movilicen. La calidad de ellos varía: están aquellos que se mueven como reina de carnaval: no paran y aquellos que están casi inmóviles. El semen por su blancura es fluorescente. Para quien tenga la ocurrente idea de apagar el foco antes de eyacular para ver si brilla en lo oscuro, temo decirle que no será así. Necesitaría una lámpara de luz azul para detectar la cualidad fluorescente de la venida. De este mismo atributo se asume que el semen puede ser usado como tinta invisible.

Toda esa blancura también es azúcar, aminoácidos, hormonas, potasio, enzimas y ya para eyacular, las glándulas de Cowper le agregan al semen un poco de proteína que se llama moco seminal. Temo decir que esas leyendas sobre el semen curador y suavizador de pieles podrían no ser tan extraviadas. La espermidina, contenida en la emisión seminal, es una poliamina, es decir, una compleja molécula que favorece la salud celular. Hasta el momento no he conocido en lo personal ninguna crema con semen, y habrá que investigar si el creampie resulta una buena forma de mantener la piel en estado maravilloso.

En una pieza del periódico español ABC enumeran cualidades del semen que son un tanto desquiciadas, pero razonables y hasta obvias. Apunta que el semen funciona como una alerta para la ovulación; también que por su contenido hormonal, alivia la ansiedad y la depresión femeninas; y el más estrambótico de todos: que ayuda a controlar las náuseas matutinas de las mujeres embarazadas. Sea bebido, untado, tragado, salpicado alrededor de nosotras o como se les vaya imaginando, nunca había visto tantas formas de evitar el desperdicio de semen.

En cada eyaculación pueden salir hasta 400 millones de espermatozoides, por eso los hombres siempre se refieren a “ellos” cuando hablan de sus emisiones, lo cual es muy tierno. A esos muchachos también se les llama “mecos” debido a su nombre en náhuatl. Testículo se dice: auakatl. Estaremos de acuerdo que si ya hablamos de mecos, está de más nombrar los muchos sinónimos de espermatozoides, semen y todos sus derivados lácteos.

Espesa, abundante, casi líquida, con elementos sólidos, lechosa, la eyaculación es diferente en cada ocasión y la única irregularidad que debe de llamar nuestra atención es si el color varía. Nunca debe dejar de ser blanquecina.

La pregunta de oro sobre el semen siempre será ¿tragar o no tragar? No es recomendable porque en el contenido eyaculatorio habitan cómodamente los entes malignos que transmiten VIH e ITS. Mejor aprovechen los poderosos dones de regeneración celular que contiene el esperma, para hacerse una mascarilla. Eviten el contacto del semen con los ojos. Si sucede, laven con agua abundante la cara y la zona del ojo.

Y la regla inobjetable, para lo que fue creado: el semen siempre posee facultades para fecundar, por ello hay que utilizar siempre el condón y un método de control natal. Si la eyaculación fue adentro y sin protección, es otra historia la que contarán esos espermatozoides.

El hombre todo el tiempo está produciendo semen, que baja de calidad con los años, pero no deja de ser fértil. Son ponzoña de por vida.

 

Zacazonapan: elia.martinez.rodarte@gmail.com

Esto sí es pussy power…

Ken Anami, una couch sexual, nos muestra un controversial video en el cual nos ennumera las 10 razones por las cuales debemos hacer pesas para ejercitar el piso pélvico y las paredes vaginales.

Les adjunto el artículo, está en inglés, pero como sea les paso las diez razones por las cuales debemos fortalecer el tesoro dela nación.

1.- Porque los ejercicios Kegel no sirven.

Dice ella, pero se me hace que no es de las que orinaban haciendo mensajes de clave Morse para controlar el chorro. Yo creo que si podemos decir el alfabeto en clave Morse controlando nuestra lluviecita dorada, ya la armamos.

2.- Porque intensifica los orgasmos.

Obvio, pero también es un hecho de que una vagina está hecha para abrazar a voluntad un falo, por lo que esto debe ser una práctica del cotidiano en la actividad sexual. No se manden en la abrazada apretosa porque quitan el condón y eso no es chido.

3.- Obtén un récord mundial de levantamiento de peso.

Y ese momento Kim se pone a levantar con la vagina un pedazo de tronco…No sé cómo decirlo de otra forma.

4.- Magnifica los orgasmos de tu hombre

(El toquecillo sexista y sometido, pero asumo que es chacota 🙂

5.- Te convertirás en el alma de la fiesta.

Y aquí la autora nos ilustra la forma en cómo encesta una pelotita en un vaso, que expulsó desde su vagina.

6.- El poder estará en tus manos.

En primer plano vemos a dos manos exprimiendo un plátano hasta una asfixia expulsatoria.

7.- Domestica a tu hombre gracias a tu nueva habilidad.

(Obvio, la del súper perrito)

8.- Conviértete en una súper heroína.

Y aquí vemos a nuestra heroína salvando a su hombre de caer gracias a una cuerda que agarra de su chocho.

9.- Incrementa la líbido de tu hombre.

Vemos la escena de un pobre hombre friccionando como Sisifo…

10.- No serán ningún problema los frascos de pepinillos…

Claro: la autora abriendo con su coño un frasco.

Está muy divertido…:)

http://www.dailymail.co.uk/femail/article-2550833/Ten-reasons-lift-weights-vagina-Sex-coach-says-bizarre-activity-enhance-sex-life-help-life-party.html

 

Coger y hacer el amor…

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Este texto está dedicado a tod@s quienes defienden la expresión “hacer el amor”. No porque esté de acuerdo con ellos, sino porque me parecen románticos y tiernos. Soy una fácil de corazón acomodaticio.

…………..

Mejor que hacer el amor

México se divide en dos bandos principales: el que usa el verbo coger como equivalente a agarrar algo, como “coger la taza por la oreja”, “coger al toro por los cuernos” o “cogí el camión para llegar”.

El otro es el que usa el verbo coger para referirse al fornicio y creo que este lado de la banda mexica se esfuerza en que éste se disemine por la nación como un sinónimo de fornicar, pero también como una forma de mencionar sobre alguien a quien se pasaron a desgraciar. Yo misma en mi lenguaje cotidiano digo que a alguien “se lo van a coger parado” cuando creo que le va a suceder algo desagradable.

Lo peor de los verbos que se refieren a ejecutar el acto sexual, como fornicar (que en realidad quiere decir sexo extramatrimonial), como follar (que sí se refiere directo al coito), o como hacer el amor, que es una oración compuesta, es que son ñoños y poco eficaces o anticuados.

El significado por convención de la palabra coger es multidimensional, porque no sólo se refiere a que se va a tener ayuntamiento carnal, sino que se implican muchas cosas más que tienen relación con el erotismo, pero sin duda es relativo al coito. Es metisaca puro en el sentido latino-romano, e incluso con un tono machirulo allegro ma non troppo. Convención de genitalias. Esperamos que para llegar al acto se haya tomado el camino de la ternura y del juego previo. Para no parecer descortés, ni un bárbaro que se va directo al beso payaso antes siquiera de saludar.

Entonces el problema con el verbo coger es que no me he acostumbrado, ni creo que lo haga, a ponerlo en mis columnas, porque creo que aunque implique muchos significados sexuales, es una palabra que no acaba de gustarme para uso personal, al menos en lo escrito. No me veo como una persona gritoneando: “cógeme papi” en el eterno y mamila lugar común de la lagartona que no sabe qué más decir cuando se la están pompeando.

Pero los verbos para el fornicio, las expresiones exóticas de su ejecución, nos llevan más allá de lo que podemos imaginar incluso en nuestra misma forma de forniciar. Es decir, no me imagino que yo usara jamás la expresión de “ponerle la peluca al perro Bermúdez”, como una de las formas de definir al coito, como lo hizo uno de los muchos que aportaron su forma de nombrar al acto sexual en las redes sociales en Ivaginaria en Facebook y Twitter.

Sin embargo cuando un regi@ dice que va a Matacanes, todo mundo sabe que ya va a cochar, como entenderían los chihuahuitas (de Shihuahua, claro), o a matar la araña, como se dice en ciertas zonas del sur. Es tan obvio el significado de parchar, planchar, joder, follar, matar el oso a puñaladas, despeinar la cotorra, cuchiplanchar, echar pata, medir el aceite, echarse un palo, tirar, que realmente son expresiones que están asimiladas en lo cotidiano. Mi amiga Gaby de La Paz Baja California Sur, cuando contaba que dos habían cogido, decía: “La Marcia y el Davíd, llegaron a punto final”. Siempre adoré que dijera punto final. Me imaginaba que tras ese signo de puntuación los implicados se fumaban un cigarro.

Diga como uno le diga al acto de cogerse cariño con cariño o no, existen denominaciones para adornar el ejercicio sexual, para no decir eso mismo: tuvo fornicio. Todas las formas que uno nombra para referirse al sexo reflejan mucho del pudor que se tiene ante el hecho de unir las genitalias  y exponerlo, convirtiéndolo en un acto antinatural y morboso, lo cual es hórrido.

Existe poesía alusiva que celebra la unión de nuestros peluches franeleando, como lo hace el poeta tabasqueño, Carlos Pellicer en su libro Reincidencias: “El roce de tus piernas en las mías / nuestras bocas mordiéndonos el cuello / las sed jaguar en nuestras dos malezas, / el tacto universal de nuestro cuerpo”. ¿Qué dijo el maestro? Que los afros estaban pegados singando, como sería en cubano. O garchando en argentino. O templando en casi todo Sudamérica.

Luego hablaremos de “hacer el amor”. Una expresión cada vez más inútil.

Darle de beber: elia.martinez.rodarte@gmail.com